El hombre acercó un encendedor al agua desde un pequeño bote. Previamente otra persona había colocado en el mismo lugar una sustancia desconocida.

Todo ocurre en un lago tailandés.

Antes de que pueda retirar la llama que sostenía en la mano, una gran cantidad de fuego cubrió su brazo y parte de su cuerpo, según se observa.

Los presentes en la embarcación apreciaron el fuego moverse por el agua en distintas direcciones. Algunos opinan que el fenómeno puede deberse a la presencia de metano en el agua.