Llegadas a esta edad las mujeres son más maduras, conscientes y seguras de sí mismas, es la edad en que pueden apapacharse de la mejor manera posible, hoy te presentamos algunos consejos para que vivas más plena esta etapa de tu vida.

1. Deja de fumar.

El cigarro provoca la aparición de arrugas por envejecimiento cutáneo, apaga el tono de la piel, favorece la aparición de manchas e imperfecciones, por no hablar de las consecuencias internas (riesgo de cáncer pulmonar, obstrucción de las arterias,…).

Con un poco de deporte superarás las ganas de fumar y segregarás endorfinas, además de oxigenar la piel y tener un mejor aspecto.

2. Mantén limpia tu piel.

La limpieza es fundamental para una piel sana y bonita. Si eliminas tanto el maquillaje como los restos de suciedad del rostro acumulados durante el día tu piel se regenerará y absorberá los componentes de los tratamientos que apliques posteriormente y, por lo tanto, tendrán mayor y mejor efecto. Asume la limpieza como una rutina más y hazlo mañana y noche.

3. Exfóliate.

Además de limpieza, la piel necesita renovarse eliminando las células muertas para dar paso a las nuevas que, con el tiempo, tardan más en renovarse. Y un buen exfoliante facial y corporal será clave para conseguir una piel más joven, suave y luminosa.

4. Usa protector solar:

El sol también afecta la piel, provocando manchas y arrugas. Prevenir es curar. Protege tu piel al máximo y minimizarás riesgos con un protector solar SPF 15 a SPF30 o SPF40 en las horas intensas que tengas que salir.

5. Cremas antienvejecimiento.

Acaba con el prejuicio de que las cremas antienvejecimiento son sólo para tu madre. A los treinta ya conviene empezar a utilizar cosméticos antiedad para combatir la aparición de las primeras arrugas y prevenir el envejecimiento de la piel. Cremas con retinol o antioxidantes (vitamina C), ácido hialurónico, colágeno,… siempre acordes con tu tipo de piel (seca, mixta, grasa, sensible,…) o serums, belleza concentrada para cada necesidad y tipo de piel.

6. Ilumina tu rostro.

Con la edad, la piel pierde luminosidad. Además de la cosmética, opta por un maquillaje que aporte luz a tu rostro.

7. Cuida tu cabello.

A partir de los treinta, las mujeres se conocen más y mejor. Elige el estilo y corte que te más te favorezca según tu forma de rostro, tus rasgos faciales.
Considera las tendencias y úsalas como referencia, pero sin perder tu esencia de vista. Si no, no te acabarás de ver tan bien.

Cuida de no abusar de tintes y planchas, si no lo cuidas con los tratamientos adecuados, te costará mucho más mantener su vitalidad.

8. Sé constante

A los treinta, un descuido en tu rutina de belleza se nota mucho más que a los 20. Tómate tu cuidado en serio y no tendrás que preocuparte más que de soplar las velas el año que viene. Plantéatelo como una inversión de futuro en ti.

9. Apapáchate

Date un capricho de vez en cuando. Si no lo haces tú, ¿quién lo hará? Cuídate con buenos productos cosméticos, perfumes y maquillaje: esa fragancia nueva, una buena crema, esa máscara de pestañas o esa barra de labios que tanto te seduce.