Había un obispo en una localidad al sur de España que viajó a Galicia para resolver un tema de la corona, dejó en el cargo a su sobrino, de ahí surge una frase que nos habla mucho de la actitud ventajosa ¿De cuál estamos hablando?

R:El que se fue a Sevilla perdió su silla, nosotros la adoptamos como ‘El que se fue a la Villa perdió su silla’ cuando el obispo Fonseca dejó a su sobrino en el cargo y cuando regresó ya no le quiso regresar el cargo.