La Liga de Campeones retorna tras el parón invernal con las eliminatorias de octavos de final, una fase de margen de error que arranca con el reencuentro entre el Chelsea y el París Saint Germain y el debut de Zinedine Zidane como entrenador en Europa.

Los dieciséis supervivientes en el Viejo Continente, con la mirada fija en la final del 28 de mayo en Milán, reparten los ocho enfrentamientos en dos semanas.

El choque entre el París Saint Germain y el Chelsea y el del Benfica ante el Zenit San Petersburgo, previstos para el martes, dan luz verde a la Champions, que continuará con los duelos entre el Roma y el Real Madrid y el Wolfsburgo frente el Gante, que se jugarán el domingo.

La próxima semana se completará la ida de octavos con otros cuatro encuentros: el Arsenal ante el Barcelona y el Juventus con el Bayern el martes 23 de febrero y el PSV Eindhoven contra el Atlético Madrid y el Dinamo Kiev con el Manchester City el miércoles 24.

El Parque de los Príncipes acogerá el primer capítulo del reencuentro entre el París Saint Germain y el Chelsea, que coinciden en la máxima competición continental por tercer año consecutivo.

El pasado año, el campeón francés, en una intensa eliminatoria, sorprendió al cuadro londinense, que tenía la clasificación de cara. La competición es la esperanza del Chelsea, hundido en la Premier y con Guus Hiddink como sustituto de Jose Mourinho en su banquillo.

El conjunto dirigido por Laurent Blanc, intratable en la Ligue 1, busca su cuarta presencia consecutiva en los cuartos de final. Solo ha perdido uno de sus 37 últimos partidos como local. El pasado año ante el Barcelona en los cuartos de final.

El Benfica, por su parte, confía en rentabilizar la carencia de competición del Zenit San Petersburgo, sumido en pleno descanso por el largo parón invernal en el fútbol ruso. El que fuera entrenador del Oporto, Andre Villas Boas, regresa a Portugal para medirse las ‘Aguilas’, campeón vigente de la Liga portuguesa.

El equipo ruso, intratable en la fase de grupos e irregular en la competición de su país, acude con tres jugadores que previamente formaron parte del plantel del Benfica: Axel Witsel, el español Javi García y el argentino Ezequiel Garay.

El Real Madrid, por su parte, acude a Roma en su intento de asaltar su undécima Liga de Campeones. Será el debut en competición continental de Zinedine Zidane, que a principio de año ocupó el lugar de Rafael Benítez.

El cuadro blanco, que el sábado superó al Athletic y mantiene su persecución a Atlético Madrid y Barcelona en la Liga española, busca ante el conjunto romano su sexta presencia consecutiva en los cuartos de final de la Champions.

El equipo italiano, víctima de un inicio irregular y gris en la competición transalpina, se ha entonado en los últimos partidos. También llega al duelo de octavos con cambio en su banquillo. Rudi Garcia dejó su sitio a Luciano Spalletti y el equipo solo ha perdido uno de sus últimos trece partidos en todas las competiciones.

Será el noveno duelo europeo entre el Real Madrid y el Roma, que aspira a alcanzar los cuartos por primera vez desde el 2008. Cuatro de ellos los ganó el equipo español, tres el combinado italiano. Uno acabó en empate.

El equipo de Zidane acudirá al Olímpico sin el galés Gareth Bale y el brasileño Marcelo, lesionados, y con nueve partidos seguidos sin perder, seis bajo el mando del preparador francés.

Finalmente, el Gante recibe al Wolfsburgo en un enfrentamiento de debutantes en los octavos de final de la Liga de Campeones. Tras haber hecho historia con su primer título de liga en Bélgica y su debut en la Champions, el Gante confía en prolongar su sueño europeo.

El Wolfsburgo, que por primera vez visita Bélgica, asume su segunda temporada en la competición. Campeón de su grupo, por delante del PSV Eindhoven, tiene a tiro la posibilidad de formar parte, también, de los ocho finalistas del torneo, algo histórico para el subcampeón germano.