Los movimientos en el cuadro técnico de los equipos de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) continúan tras finalizar la temporada regular y lo últimos dos protagonistas han sido los entrenadores en jefes Sean Payton, de los Saints de Nueva Orleans, y Lovie Smith, de los Buccaneers de Tampa Bay.

El primero confirmó ante los dueños del equipo que seguirá al frente del equipo una temporada más, a pesar que por tercer año consecutivo, han quedado fuera de los playoffs, pero su continuidad era algo que se daba por hecho.

Lo que no se esperaba era el despido la pasada noche de Smith por parte de los Buccaneers, después de haber logrado que el equipo mejorase de cara a las temporadas anteriores en el proceso de reconstrucción que el reinició hace dos años.

Payton reiteró su compromiso con los Saints y dijo que “estaré aquí hasta que ellos quieran y aunque soy consciente que era una decisión que se esperaba, creo que es necesario que lo diga públicamente y en este momento porque no ha cambiado nada”.

La declaración de Payton la hizo en rueda de prensa con los dueños del equipo de los Saints, Tom y Gayle Benson a su lado, después había hablado anteriormente con ellos.

Payton admitió que entiende los intereses y el escepticismo que se formó por su futuro en los últimos días, pero recordó que “aquí es donde planeo entrenar y no pienso hacerlo en otro equipo porque tengo el mismo nerviosismo y motivación que cuando llegué hace 10 años”.

La continuidad de Payton al frente del equipo fue recogida con gran entusiasmo por los jugadores que a través de las distintas redes sociales dijeron que todos habían escogido el “camino correcto” de cara al futuro.

No pensaron igual los dueños de los Buccaneers, quienes a través de su copropietario, Joel Glazers, admitieron que el equipo, con marca de 6-10 durante la pasada temporada y global de 8-24 desde que hace dos años Smith llegó al cargo, no ha progresado lo que se esperaba.

“Después de consideración muy cuidadosa, informamos a Lovie (Smith) que hemos decidido realizar un cambio”, destacó Glazer, en un comunicado emitido el miércoles por la noche. “Quiero agradecerle el duro trabajo y dedicación ofrecida a los Buccaneers”.

Se espera que el equipo de Tampa Bay ofrezca hoy, jueves, una rueda de prensa en la que den más explicaciones entorno al despido de Smith, que llegó al cargo después de haber sido también despedido por los Bears de Chicago.

La decisión del equipo no ha caído bien entre los jugadores de los Buccaneers, que al igual que los de los Saints a través de las distintas redes sociales, mostraron su sorpresa por otro cambio que sufren en el puesto del entrenador en jefe, donde han llegado tres diferentes en los últimos cinco años.

Smith había reemplazado al cesado Greg Schiano con un contrato por cuatro temporadas en enero del 2014.

“Esta decisión fue difícil en una variedad de niveles”, expresó Glazer en el comunicado. “Estoy decepcionado de que no hemos sido más exitoso en estas últimas temporadas, pero estamos comprometidos a hacer lo que sea necesario para dar a nuestros fanáticos el equipo ganador que merecen. Mientras seguimos adelante, el gerente general Jason Licht se encargará del proceso de la búsqueda para encontrar a nuestro nuevo entrenador en jefe”.

La contratación de Smith había sido un regreso a casa, dado que había sido entrenador de apoyadores de los Buccaneers bajo la dirección de Tony Dungy desde 1996 al 2000.

Smith se convirtió en entrenador en jefe de los Bears en el 2004, llevando al equipo a una aparición de Super Bowl al término de la campaña del 2006 tras un paso como coordinador defensivo de los Rams de San Luis, pero fue despedido en el 2013 con marca de 84-66 tras quedar eliminado de los playoffs por quinta vez en seis temporadas.

El despido de Smith se convierte en el sexto que se da en los equipos de la NFL, incluidos los dos del pasado lunes, cuando los Browns de Cleveland se lo comunicaron a Mike Pettine, y los 49ers de San Francisco a Jim Tomsula.

Antes que llegase el llamado “lunes negro” en la NFL, Chip Kelly recibió la misma noticia por parte de los Eagles de Filadelfia y el veterano Tom Coughlin renunció al último año que le quedaba con los Giants de Nueva York, mientras que semanas antes los Dolphins de Miami también despidieron a Joe Philbin y los Titans a Ken Whisenhunt.

Los últimos movimientos hechos por los directivos de los equipos de la NFL hay siete vacantes disponibles en el puesto de entrenador en jefe que se encuentran en las organizaciones de los Giants, Browns, 49ers, Eagles, Dolphins, Titans y Buccaneers.EFE