Los sirios Rami Anis y Yusra Mardini se mueven como pez en el agua en la piscina olímpica que en unos días albergará competiciones con los mejores nadadores del mundo, un sueño para estos dos jóvenes atletas que por primera vez en la historia integran junto a otros africanos el Equipo Olímpico de Refugiados.

“Es un gran honor estar con campeones mundiales y olímpicos”, explicó la bella Yusra Mardini, una siria de 18 años que huyó de su país el 12 de agosto de 2015 y sobrevivió a un naufragio de su embarcación en el Mediterráneo cuando iba a Turquía.

“El motor de la lancha que llevaba a 20 personas se paró tras 15 minutos y tuve que nadar junto a mi hermana en el mar para ayudar a remolcar la lancha, porque varias (personas) no sabían nadar”, narró la joven, entrevistada por Notimex tras entrenar dos horas en la piscina olímpica de Río 2016.

Su llegada a Alemania, en septiembre de 2015, y la ayuda de su entrenador, Sven Spannekrebs, supusieron un cambio radical en la vida de esta promesa de la natación siria que ya participó en los Mundiales de 2012.

“En Siria fui a muchas competiciones y era una de las mejores nadadoras del país. Ahora quiero conseguir lo mismo en Alemania, pero el nivel es mucho mayor”, dijo Yusra en un perfecto inglés.

“He llorado mucho, dejé a mi madre, a mi familia, a mis amigos (…) Cuando llegué a Europa estuve una semana sin hablar, pero después me dije que tenía que seguir adelante. Mis padres me decían que no me fuera de Siria. Pero mi amiga, que tenía 15 años, escapó y yo quería lo mismo. Al final mis padres me dejaron ir”, agregó.

Su entrenador, Sven Spannekrebs, contó que jamás imaginó preparar a una atleta como ella.

“Comenzamos a trabajar juntos en octubre de 2015. Un mes después de llegar, vino con un traductor del campo de refugiados y nos pidió entrenar. Le dijimos que sí para ayudarla, pero no pensando en ir a los Juegos (olímpicos)”, agregó

“Sus capacidades técnicas eran buenas, pero su condición física no tanto. Sin embargo, su progreso fue realmente bueno”, dijo el berlinés Spannekrebs.

“Me dijo que tenía el sueño de ir a los Juegos. Tenía el plan de ir a Tokio, pero Río era demasiado cerca. Pero progresaba mucho (…) Y al final estamos aquí. Al principio quise simplemente ayudarla a que encontrara en su lugar en Alemania. Íbamos a cenar, le ayudaba a hacer compras, la gente hacía donaciones”, añadió.

“La natación era solo para darle una razón para que se levantara todos los días”, recordó el instructor alemán.

Junto a Yusra, el nadador sirio Rami Anis, que competirá en los 100 metros mariposa, también exhibe una gran forma física y, tras un duro entrenamiento, afirma que ha cumplido un sueño.

“Siempre tuve el sueño de venir a unos Juegos, aunque con la guerra me olvidé de ello. Ahora voy a tener una oportunidad única. Quiero decirle al mundo que estamos aquí, que somos refugiados, que tenemos poder. Aquí estamos nadando por los refugiados y por nuestro país”, explicó Anis, de 25 años y nacido en la ciudad siria de Alepo.

Anis escapó primero en avión a Turquía y, de ahí, huyó en bote inflable hasta la isla griega de Samos, desde donde continuó su travesía hasta la ciudad belga de Gante.

“Estoy muy feliz, muy contento de estar aquí. Es un gran honor, porque es la misma piscina, el mismo comedor, la misma Vila Olímpica que los demás atletas”, dijo Anis, quien ha entrenado nueve semanas a las órdenes de la exnadadora olímpica Carine Verbauwen.

Se trata de la primera vez desde que los Juegos Olímpicos modernos comenzaron en 1896 que un equipo de refugiados competirá en el evento.

En total son diez los refugiados de Siria, República Democrática del Congo y Sudán del Sur que competirán bajo una bandera propia –la de los casi 60 millones de refugiados del planeta- durante los Juegos de Río 2016 en la modalidad de natación, judo y atletismo.

Junto a los dos sirios, integran la delegación dos yudocas de República Democrática del Congo –uno de los países más pobres y violentos del África Subsahariana-, así como corredores de Sudán del Sur, un país arrasado por la violencia interétnica.

NTX