Con un tiempo de antelación sin precedentes en el futbol francés, Paris Saint Germain se proclamó campeón de la Ligue 1 por sexta ocasión en su historia y cuarta de forma consecutiva, el 9-0 sobre Troyes le bastó para amarrar el título.

De visita en el Stade de l’Aube, casa del colero general, PSG no se tocó el corazón e inscribió su nombre en el trofeo con cuatro anotaciones del sueco Zlatan Ibrahimovic, quien al cabo de 30 jornadas celebradas tiene prácticamente en la bolsa el honor de ser el máximo goleador del certamen.

A la Liga sólo le resta repartir 24 unidades más pero con el resultado de hoy, el hexacampeón francés ya presume 77 puntos (24-5-1) a cambio de 52 de su escolta AS Mónaco. Como escalofriante contraste, Troyes se quedó con 14 y está a un paso de firmar su descenso.

Por otro lado, con el objetivo cumplido, los parisinos se concentrarán por completo en la Copa de Francia (jugarán las semifinales), Copa de la Liga (final) y Champions League (cuartos de final).

La corona de los parisinos tomó forma desde el minuto 13, con gol del urguayo Edinson Cavani; el segundo cayó al 17, cortesía del argentino Javier Pastore; la fiesta continuó al 19 con diana de Adrien Rabiot, responsable de establecer un convincente 3-0 que perduró hasta el descanso.

La confirmación del cetro no sabría igual si no hubiera aparecido “Ibra”, el alma del club capitalino que en la parte complementaria “se sirvió con la cuchara grande”, y como si faltaran motivos para sonreír, alcanzó los 100 tantos ligueros con esta camiseta.

Ni bien arrancó la segunda mitad, el estelar nórdico actualizó la pizarra a 4-0 en el 46, después repitió la dosis al 52 y al 56; para el 59 llegó el 7-0, el cual fue poco aplaudido pues se trató de un autogol de Matthieu Saunier, quien incluso fue consolado por el mismísimo Zlatan.

La maquinaria dirigida por Laurent Blanc, tal como demostró desde el inicio de la presente temporada, no estuvo satisfecha e incrementó el marcador sacándole el máximo jugo a cada minuto en un campo que la próxima campaña seguramente albergará cotejos de Segunda División.

La insistencia del entonces virtual monarca consiguió un octavo golpe al minuto 74, cuando el marfileño Lossémy Karaboué se marchó expulsado por cometer penal sobre Cavani, el propio “charrúa” cobró desde los 11 pasos y aunque su disparo fue atajado en primera instancia, en el rebote ya no perdonó.

Una tibia reacción local en busca de descontar por mera dignidad abrió huecos aún más grandes, los cuales permitieron contragolpes fulminantes del PSG y por esa vía, cayó el 9-0 definitivo, aportado por Ibrahimovic al 89.

El sueco ya ostenta 27 festejos, con 13 de ventaja respecto a su más cercano perseguidor, que curiosamente es su compañero Cavani, con todo y que el sudamericano sumó dos tantos esta tarde.

Ya sin tiempo para añadir, el silbatazo final ratificó aquello que se vislumbraba desde la primera vuelta del torneo galo, sentenciado aún con ocho fechas por disputarse, mejor que el Lyon consagrado desde la jornada 33 en 2007.

Ahora sobre las vitrinas parisinas descansarán los títulos de 1986, 1994, 2013, 2014, 2015 y 2016, con lo cual emulan la hazaña del tetracampeonato logrado por Marsella, Lyon y Saint-Etienne, éste último continúa como el club más laureado de Francia con una decena de estrellas.

NTX