Después de tres años de penurias futbolísticas, primero bajo la dirección del escocés David Moyes y más tarde con el holandés Louis van Gaal en el banquillo, José Mourinho y cuatro fichajes de relumbrón han devuelto esta temporada la ilusión al Manchester United.

Apoyado en su inagotable presupuesto y en el nuevo y sustancioso contrato de derechos de televisión de la Premier League, el conjunto de Old Trafford, de mano de su vicepresidente ejecutivo, Ed Woodward, no se ha mostrado tímido -a diferencia de otros cursos- para reforzar la que era una plantilla corta y de poca calidad, que en los últimos años le había impedido pelear con los otros ‘grandes’ del país.

Este verano ha sido uno de los más movidos que se recuerdan en las oficinas del United. Tras la destitución de Van Gaal, que se marchó con un año restante de contrato y con el título de la Copa de Inglaterra (FA Cup) bajo el brazo, llegó el sonado y muy esperado fichaje de José Mourinho.

El preparador luso, después de fracasar estrepitosamente la pasada campaña en el Chelsea -despedido en diciembre-, fue el elegido para tomar las riendas de unos ‘Diablos Rojos’ sin rumbo fijo en las últimas campañas, masacrados por las lesiones y sin protagonismo en los anteriores mercados de fichajes.

Mourinho, que llegó acompañado de sus ayudantes habituales, Rui Faria y Silvino Louro, entre otros, puso como condición a la dirección deportiva del club que los cuatro refuerzos que había solicitado para formar un equipo competitivo estuvieran a sus órdenes antes de que diera comienzo la temporada, el 13 de agosto.

Las peticiones del controvertido técnico eran claras y concisas: un defensa central, dos centrocampistas y un delantero. Mourinho le dio a Woodward el nombre de los jugadores que necesitaba para colocar al United como uno de los favoritos al título: Eric Bailly, Henrikh Mkhitaryan, Paul Pogba (o Blaise Matuidi, si no llegaba el futbolista de la Juventus) y Zlatan Ibrahimovic.

El primero que llegó fue el defensa marfileño Bailly, uno de los centrales con buen trato de balón más prometedores del momento. El futbolista africano abandonó el Villarreal y recaló en Manchester después de que el United pagara su cláusula de rescisión, convirtiéndose así en el primer refuerzo de Mourinho.

Ibrahimovic, el veterano delantero sueco que había brillado con anterioridad en Holanda (Ajax), Italia (Juventus, Inter de Milán, Milán), España (Barcelona) y Francia (París Saint-Germain), aceptó el desafío que le planteó ‘Mou’ y dejó la comodidad de la Ligue 1, en la que campaba a sus anchas, para recalar en la Premier.

El escandinavo, de 34 años, que ha firmado un contrato por una campaña y al que Anthony Martial le cedió el dorsal número ‘9’, busca culminar su carrera con un nuevo título liguero.

Hasta el momento, ha iniciado su historia en Inglaterra de la mejor manera posible: marcando el definitivo 2-1 que dio al United el título de la Community Shield, la supercopa inglesa, frente al Leicester, vigente campeón de liga.

Cinco días después de confirmarse el fichaje de Zlatan llegó el del mediapunta armenio Henrikh Mkhitaryan, procedente del Borussia Dortmund. El futbolista, una de las peticiones expresas de Mourinho, había sido pieza fundamental las últimas tres temporadas en el BVB, primero a las órdenes de Jürgen Klopp, ahora en el Liverpool, y después con Thomas Tuchel en el banquillo.

El cuarto refuerzo, el más sonado de todos, se hizo esperar algo más y no llegó hasta entrado el mes de agosto. Con el fichaje de Pogba el United rompió el mercado: 89 millones de libras (105 millones de euros) por un futbolista de 23 años que cuatro antes había abandonado la academia de Carrington por 1,5 millones de libras con destino a la Juventus de Turín.

El internacional francés, ahora uno de los jugadores más prometedores del mundo y por el que pujaron también Real Madrid y Barcelona, fue un ‘Diablo Rojo’ a los 16 años, cuando llegó procedente del Le Havre.

Ahora, cuatro campañas más tarde y con cuatro títulos de la Serie A, dos Copas de Italia y dos Supercopas bajo el brazo, Pogba regresa a casa como el futbolista más caro de la historia, superando a los madridistas Gareth Bale y Cristiano Ronaldo.

Con sus cuatro peticiones ya trabajando a sus órdenes, Mourinho y su Manchester United comienzan este próximo sábado a domicilio frente al Bournemouth su andadura en la Premier League 2016/2017, en la que el club de Old Trafford confía en recuperar su puesto entre los ‘grandes’ de Inglaterra y de Europa. EFE