El atleta Oscar Pistorius caminó hoy sobre sus muñones ante la jueza que debe dictar su condena por asesinato para demostrar la supuesta vulnerabilidad que padece sin sus prótesis.

Ante las lágrimas de algunos de sus familiares presentes en el Tribunal Superior de Pretoria, el corredor cruzó la sala por delante de la magistrada mostrando las dificultades que tiene para mantener el equilibrio cuando no lleva las piernas ortopédicas.

Su abogado, Barry Roux, había invocado su discapacidad y el estado de vulnerabilidad en que se encontraba cuando mató a tiros a través de la puerta del baño de su casa a su novia, Reeva Steenkamp, en la madrugada del 14 de febrero de 2013.

“Quieren imaginarse a Oscar Pistorius corriendo hacia el baño con una medalla de oro en el cuello”, dijo Roux al denunciar la supuesta hostilidad de la opinión pública hacia su cliente, que se enfrenta a una pena mínima de 15 años de cárcel por asesinato.

Durante la vista, que se inició el lunes y está previsto que finalice el viernes con la decisión de la jueza, el letrado afirmó que Pistorius ya ha recibido suficiente castigo tras pasar un año en la cárcel y perder su carrera, y defendió que no vaya a la cárcel.

El Tribunal Superior le condenó en octubre de 2015 a cinco años de cárcel por homicidio, pero el Tribunal Supremo de Apelación revocó el veredicto y le declaró culpable de asesinato al considerar que tuvo intención de matar a la persona que se encontraba en el retrete, tanto si creía que era Steenkamp como si pensaba que era un ladrón, como dijo Pistorius.

El atleta salió de prisión menos de un año después por buen comportamiento, y desde entonces permanece bajo arresto domiciliario en la mansión de su familia en Pretoria.

 

EFE