La permanencia de Pep Guardiola en el Bayern Múnich más allá de 2016, o su marcha una vez finalice su contrato, sigue siendo un enigma que invita a los pronósticos y los rumores, todos procedentes de fuera de Alemania, a una semana de las conversaciones decisivas con el club que quiere renovarle.

En Alemania nadie sabe nada o nadie quiere saber nada y en el club se remiten a lo que vienen diciendo desde hace meses, y es que se hablará con tranquilidad después del último partido de la primera ronda que el Bayern jugará el sábado contra el Hannover.

El propio Guardiola tira balones afuera cuando se le pregunta por el tema, como hizo cuando la Primera Cadena de la Televisión Alemana (ARD) lo abordó tras el partido de octavos de final de la Copa de Alemania contra el Darmstadt.

“Bueno, estamos acá para hablar del partido”, dijo el preparador catalán y prosiguió, casi sin pausa, con un minucioso y largo análisis de la primera parte del compromiso.

Hasta noviembre, había muchos elementos que apuntaban a la renovación y así lo veían la mayoría de los mismos observadores que ahora se muestran escépticos.

“Hasta hace cuatro semanas, cuando el Bayern parecía montado en una ola de euforia, todo el mundo veía que ese era el equipo de Pep y la renovación parecía bastante probable. Pero ahora hay muchas cosas que no funcionan y soy algo escéptico”, dijo el exinternacional Mehmet Scholl a la ARD.

“En todo caso, no sé nada y tal vez ni el propio Pep lo sepa”, agregó.

Lo que “no funciona” tiene que ver con una racha de lesiones, algo que ya pasó en la temporada anterior, que tiene al Bayern con poco fondo de armario, pese a la equilibrada plantilla que tiene.

El equipo que ha jugado las últimas jornadas -sin jugadores como Arjen Robben, Franck Ribery, Douglas Costa, Mario Götze o David Alaba- difícilmente está en condiciones de ganar la Liga de Campeones, que es la gran meta del club y del propio Guardiola.

El exentrenador Ottmar Hizfeld cree que el Manchester City sacará el talonario y Guardiola se irá a Inglaterra y además ha admitido que no entiende la fecha que se fijo para tomar una decisión sobre la renovación.

“En diciembre no se ganan títulos”, dijo Hitzfeld.

Otro exentrenador del Bayern, Felix Magath, sostuvo, en declaraciones al diario AZ de Múnich, que el hecho de que el club haya esperado tanto muestra el poder que tiene Guardiola en el Bayern.

“Él tiene más poder que todos los entrenadores anteriores del Bayern. Eso solo ha sido posible porque (el ex presidente) Uli Hoeness ya no está”, dijo Magath.

La fecha puede tener sentido en la medida en que, como ahora muchos creen, Guardiola rechaza la renovación se tendrá por delante la pausa de invierno para digerir esa decisión sin que afecte la preparación de partidos.

En ese sentido, la fecha siempre resultó sospechosa y el presidente de honor del Bayern, Franz Beckenbauer, dijo que no entendía qué le impedía a Guardiola, si quería renovar, anunciar su renovación de una vez en lugar de esperar hasta diciembre.

Ante esa situación, circulan en los medios listas oficiosas de candidatos para la sucesión. Hay nombres que muchas veces han estado en la órbita del Bayern, como los de Arsene Wenger, actualmente en el Arsenal, o Lucien Favre, de momento sin club.

A esos nombres se agregan los de Carlo Ancelotti, que tiene el hándicap de no hablar alemán, Guus Hiddink, que sí habla el idioma. o una solución de la casa como Mathias Sammer, que, sin embargo, niega indignado cualquier posibilidad al respecto cada vez que se le pregunta.

El exmadridista Christoph Metzelder agrego hace poco el nombre de José Mourinho a la quiniela, lo que, aunque improbable, sin duda tendría mucho morbo.

 

EFE