Motivado por la paliza que propinó el domingo pasado a Texanos de Houston, Delfines de Miami (3-3) meterá la cabeza en territorio del invicto Patriotas de Nueva Inglaterra (6-0), en el juego que iniciará las hostilidades en la octava semana de acción en la NFL.

El Gillette Stadium en Fóxboro, Massachussets, será testigo de un nuevo capítulo de esta añeja rivalidad, la cual se remonta a los primeros años de la NFL, en la que Miami lidera la serie con 52 victorias a cambio de 47 descalabros, aunque eso podría servirle de poco ante el actual campeón.

Además, si la historia tiene algún peso, Nueva Inglaterra ha ganado ocho de los últimos 10 y los dos que ganó Miami fueron en calidad de local, de hecho la última vez que los “cetáceos” ganaron en Fóxboro fue en 2008, cuando apalearon a los “Pats” por 38-13.

Ahora, no obstante, la gente del head coach Bill Belichick viene con una seguidilla de nueve triunfos al hilo, sumados los seis de esta campaña y los tres de la postemporada anterior.

La última vez que Patriotas perdió fue en la semana 17 de la temporada 2014, ante Bills de Buffalo, al que enfrentó con el mariscal de campo Jimmy Garopolo al frente del equipo suplente.

Delfines, sin embargo, viene más que motivado, no sólo por la paliza de 44-26 que le propinó a Houston, sino por el repunte que iniciaron cuando Dan Campbell tomó el puesto de head coach de manos de Joe Philbin, quien dejó al equipo con marca de 1-3.

Con la llegada de Campbell, Miami ha ligado dos triunfos sobrados, el 44-26 sobre Houston y un 38-10 sobre Titanes de Tennessee, lo cual les da esperanza de vencer al líder de su división, la Este de la Conferencia Americana, y de lograr un boleto a los playoffs, que una vez alcanzada la primera mitad de la campaña, se ven cada vez más cercanos.

Los números, no obstante, le juegan en contra a Delfines, que cuenta con la defensiva número 21 de la liga, la cual admite 369.8 yardas y 22.8 puntos por juego, y enfrentará a la segunda mejor ofensiva, que promedia 410.8 yardas y 35.5 puntos por encuentro.

Del mismo modo, una defensa contra el pase que apenas es la número 14 de la NFL, al admitir 240.5 yardas por juego, enfrentará al pasador con el tercer mejor rating de esta temporada, Tom Brady.

Este último no sólo promedia 113.2 en el rating, sino que es el segundo mejor en yardas ganadas, con dos mil 54, y el mejor, empatado con Carson Palmer (Arizona), en pases de touchdown, ambos con 16.

La mayor esperanza de victoria para Delfines reside en que su ofensiva, la décima mejor de la Liga, con 366 yardas y 24.5 puntos por partido, enfrentará a la defensa número 15, que tolera 358.7 yd y 21 puntos por encuentro.

El gran problema para el ataque “cetáceo” es que enfrente tendrá a uno de los mejores alas defensivos de la temporada, Chandler Jones, quien tiene bajo su cinturón las “cabezas” de 6.5 mariscales de campo que ha derribado detrás de la línea.

Esto agrega un reto a la línea ofensiva del mariscal de campo Ryan Tannehill, la cual no se caracteriza por su solidez, ya que ha permitido 16 capturas contra su pasador, la décima peor marca en la NFL, aunque, para su consuelo, es una cifra que comparte con Brady.

Delfines y Patriotas se encontrarán este jueves en punto de las 20:25 horas tiempo del este de Estados Unidos, 18:25 del Centro de México, en el Gillette Stadium de Fóxboro, Massachussets.

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