La clavadista mexicana Paola Espinosa sabe que es la máxima exponente de este deporte en los últimos años, no obstante es consciente de que en nivel individual le falta subir al podio en unos Juegos Olímpicos.Por cuarta ocasión, Espinosa Sánchez participará en una justa veraniega, una vez más en su especialidad, la plataforma de 10 metros, donde ya ha ganado medalla pero siempre en la modalidad de sincronizados.

Tras su primera aventura en Atenas 2004, donde fue 12 individual y quinta en sincronizados, en Beijing 2008 subió al podio acompañada de Tatiana Ortiz para colgarse el bronce; cuatro años más tarde, en Londres 2012, mejoró su participación a lado de la juvenil Alejandra Orozco al obtener la medalla de plata.

Ha sido la primera mujer mexicana en ganar presea olímpica en dos distintas ediciones, pero el grato sabor fue en sincronizados, pues a nivel individual se ha quedado cerca de ganar un metal, en suelo chino fue cuarta y en territorio inglés acabó sexta.

Con una gran experiencia y como una de las mejores deportistas mexicanas de la historia, Paola Milagros tiene una cuenta pendiente, brillar en una justa veraniega sola en la plataforma y con el deseo de repetir podio en sincronizados, una vez más a lado de Orozco.

Decidió cumplir otro ciclo olímpico con la única intención de obtener otra presea, tiene posibilidades aunque siempre estará el dolor de cabeza para los mexicanos en los saltos ornamentales, los chinos.

A nivel individual ya conquistó el planeta, cuando en el Campeonato Mundial Roma 2009 se colgó el metal dorado, mismo que también ganó infinidad de veces en Panamericanos y Centroamericanos.

Pese a la experiencia, tiene el pensamiento firme, los pies en la tierra, le ha costado estar en Río 2016, las lesiones la mermaron en lo físico, mientras que el fallecimiento de su padre la perjudicó en lo anímico, pero se dice lista para sobresalir una vez más y poner en alto el nombre de México en unos Juegos Olímpicos.

Espera convertirse en la segunda mujer mexicana en ganar una medalla de forma individual en clavados, tras el bronce de Laura Sánchez en Londres 2012 en trampolín de tres metros.

NTX