El padre de la novia del atleta sudafricano Oscar Pistorius pidió hoy que el corredor “pague” por el asesinato de su hija, la modelo Reeva Steenkamp, cuya muerte devastó a la familia y la dejó en una difícil situación económica.

“Debe entender que debe pagar por ello aunque lo hayamos perdonado”, declaró Barry Steenkamp, conteniendo las lágrimas ante el Tribunal Superior sudafricano, que inició ayer en Pretoria una vista para determinar la duración de la condena del atleta.

Steenkamp es el primer testigo llamado por el fiscal para presentar agravantes que puedan prolongar la duración de la condena del atleta, que se enfrenta a un mínimo de quince años de prisión por un delito de asesinato.

El padre de Reeva explicó el dolor que la muerte de la modelo les ha causado a él y a su esposa June, y las graves consecuencias económicas que tuvo para el matrimonio, que dependía en buena parte del dinero que les enviaba la joven.

Tras Steenkamp declaró una responsable de salud de la prisión en la que estuvo detenido Pistorius, que detalló varios de sus encontronazos con el deportista, en los que se mostró irascible y agresivo con ella.

Con su testimonio, la Fiscalía busca desmentir a un psicólogo llamado a declarar por la defensa ayer, y que describió al atleta como a un hombre destrozado que sufre una severa depresión, por lo que recomendó que no vuelva a ingresar en la cárcel.

La jueza Thokozile Masipa dictará la pena después de escuchar a los testigos y las argumentaciones finales de la defensa y el fiscal, que llamará mañana a su último testigo.

Pistorius, de 29 años, mató a Steenkamp al dispararle cuatro veces a través de la puerta cerrada del baño de su casa de Pretoria en la madrugada del 14 de febrero de 2013.

El deportista sudafricano aseguró haber abierto fuego al confundir a su novia con un ladrón que pensaba que se había colado en la vivienda.

En octubre de 2014, el Tribunal Superior le condenó a una pena de cinco años de cárcel por homicidio, de la que cumplió un año en la prisión de Pretoria, antes de salir por buen comportamiento y trasladarse a la mansión de su familia en la capital sudafricana, donde sigue viviendo bajo arresto domiciliario.

Sin embargo, el Tribunal Supremo de Apelación revocó el veredicto el pasado diciembre y condenó a Pistorius por asesinato, al considerar que sí tuvo intención de matar a la persona que había en el retrete, independientemente DE si pensaba que era Steenkamp o un intruso.

El Supremo remitió el caso de nuevo al Tribunal Superior, donde Masipa ya le había juzgado en primera instancia, para que dictara la pena.

Pistorius alcanzó la cima de su éxito en los Juegos de Londres de 2012, al convertirse en el primer atleta con las dos piernas amputadas de la historia en competir con atletas normales.

El sudafricano corre y camina sobre dos prótesis de carbono. Un problema genético hizo que le amputaran las dos piernas por debajo de las rodillas cuando tenía solo 11 meses.

 

EFE