El serbio Novak Djokovic, número uno del mundo, derrotó sin mayores complicaciones al francés Jo-Wilfried Tsonga por 6-2 y 6-4, con lo cual se quedó con el título en el Masters 1000 de Shanghái.

Con cuatro quiebres, tres de ellos en el primer set, el serbio pudo salir avante de los problemas que le planteó el francés, número 15 del ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y selló su triunfo en una hora y 18 minutos de acción.

El serbio se adjudicó hasta entonces el 67 por ciento de los puntos al resto, para encadenar un nuevo break y adelantarse 3-0 en sólo 10 minutos. Sin embargo, el de Le Mans respondió con otro quiebre, gracias a dos errores no forzados de Djokovic (3-1).

Pero Tsonga no estaba fino con su servicio y un 25 por ciento de puntos con su saque le pasaron factura, dejando que el de Belgrado volviese a escaparse en el marcador (5-1).

A pesar de que Tsonga fue capaz de salvar tres bolas de set con su servicio, Djokovic logró cerrar con un juego en blanco la primera manga con su saque (6-2).

En la segunda manga las fuerzas se igualaron y, a pesar de que Djokovic encontró tres posibilidades para romper el servicio de nuevo, el francés conservó su saque hasta el 4-4.

Aunque fue cuestión de tiempo para que se produjera el break y en el noveno juego, a la sexta oportunidad, se concretó el quiebre tras una doble falta del francés. Finalmente, el líder del ATP World Tour firmó en blanco con su saque para cerrar el partido.

La victoria en la final de Shanghái es la número 17 de manera consecutiva, la décima seguida sin ceder un solo set. Djokovic está, además, a nueve triunfos de igualar su mejor racha del año que se remonta a los meses de marzo-junio, cuando enlazó 28 seguidas. Una semana más, el serbio está imparable.

NTX