Compañeros en la delantera del Barcelona, pero rivales este viernes en la eliminatoria sudamericana para el Mundial de Fútbol de Rusia de 2018, Neymar y Luis Suárez acapararán los focos en el encuentro entre Brasil y Uruguay, que se jugará en Recife.

Ambos conforman, junto con Lionel Messi, el tridente de ataque de moda del fútbol europeo y comparten una gran amistad que les ha llevado, incluso, a apostar una hamburguesa en función del resultado de este viernes, según comentó el martes el delantero uruguayo.

No obstante, a pesar de ser los indudables referentes de Brasil y Uruguay y de vivir un momento de éxtasis en el Barcelona, los dos delanteros están en deuda con sus selecciones, en una situación que va más allá de lo futbolístico y pasa por la secuela de las sanciones que sufrieron y menguaron el rendimiento de sus equipos.

Con 21 tantos anotados hasta el momento en la Liga española, Neymar atraviesa un momento dulce en el Barcelona, pero que todavía no termina de trasladar a la selección brasileña.

El astro de la Canarinha hace tiempo que recibió el atributo de líder en una selección que, con siete puntos, ocupa la tercera plaza, tras vencer a Venezuela y Perú, empatar con Argentina y perder con Chile a lo largo de las primeras cuatro citas de la eliminatoria.

Sin embargo, al igual que sucede con Messi en Argentina, muchos en Brasil acusan a Neymar de no ser con la selección ese jugador determinante que puede echarse el encuentro a las espaldas, tal y como ha demostrado en el club español.

En el Mundial de Brasil de 2014, una lesión le sacó del torneo antes de tiempo y el combinado brasileño acabó cosechando una pobre cuarta posición bajo el comando de Luiz Felipe Scolari.

Ya con Dunga en el cargo de seleccionador, Neymar protagonizó una de las grandes polémicas de la Copa América 2015 al ser expulsado ante Colombia como consecuencia de los incidentes que se produjeron al final del encuentro, con empujones e insultos incluidos.

Cuatro partidos de suspensión para el delantero y la eliminación de la selección brasileña en cuartos de final fueron las principales consecuencias de lo ocurrido.

Tampoco está exento de polémicas a lo largo de su carrera Suárez, quien precisamente volverá a jugar mañana con Uruguay tras cumplir una sanción por morder a Giorgio Chiellini durante en Brasil 2014.

Pasados 21 meses desde aquel incidente, Suárez volverá a ser el líder indiscutible de una selección uruguaya que, con nueve puntos, marcha segundo, justo por encima de su rival del viernes.

El ‘Gordo’, como le apodan sus compañeros del Barcelona, se encuentra en el mejor momento de su carrera y es segundo en la tabla de goleadores de la Liga, con 26 tantos, sólo por detrás del portugués Cristiano Ronaldo, del Real Madrid.

En este sentido se manifestó hoy el portero de la Canarinha Diego Alves quien resaltó que el equipo tendrá que tener un “cuidado especial” con el delantero uruguayo, ya que “vive un momento espectacular”.

Su ausencia del combinado nacional durante estos casi dos años, ha llevado a Uruguay a cosechar resultados decepcionantes en los dos torneos oficiales disputados en ese período.

En el Mundial de Brasil, los uruguayos cayeron ante Colombia en los octavos de final y en la Copa América de Chile los locales les apearon del torneo en los cuartos de final.

El exdelantero del Liverpool y del Ajax estará acompañado en punta por el goleador Edinson Cavani, ya acostumbrado a un papel secundario en la Celeste desde su llegada al PSG francés.

Por las botas de ambos goleadores pasarán gran parte de las opciones de una Uruguay que llega a Brasil mermada por las bajas en defensa.

En definitiva, el de este viernes promete ser un duelo de pistoleros en el que Suárez y Neymar, esta vez separados, verán quién tiene la puntería más afinada para conducir a su respectiva selección a un buen resultado. EFE