El español Rafael Nadal cayó hoy en cuartos de final del Masters 1.000 de París contra el suizo Stan Wawrinka por 7-6(8), 7-6(7), en un emocionante e igualado partido que acabó en la madrugada francesa.

El encuentro terminó más allá de la media noche, tras dos horas y 20 minutos de partido.

En semifinales el suizo, reeditando la final del pasado Roland Garros, se medirá al serbio Novak Djokovic, que se deshizo en dos sets del checo Tomas Berdych por 7-6(3) y 7-6(8), en la primera victoria del número uno del mundo en toda su carrera sin haber arrebatado en ninguna ocasión el servicio de su rival.

Nadal se despidió del torneo bajo techo de París con algunas sensaciones positivas, pero dejando la impresión de que fue dominado por un incisivo Wawrinka.

El español dejó escapar la primera manga en la que gozó de hasta tres bolas de set y en la que fue por delante desde que en el primer juego rompió el saque del helvético.

En el noveno juego, con servicio de Wawrinka, Nadal dispuso de su primera oportunidad para anotarse el set.

En la siguiente, cuando servía para ganar, Wawrinka, muy ofensivo a lo largo de todo el partido, arriesgó para arrebatarle el saque e igualar la contienda.

El partido estaba abocado a un juego de desempate en el que Nadal dispuso de otras dos bolas de set más, mientras que Wawrinka se lo anotó a la segunda, después de que el español, en dos errores no forzados, dejara dos pelotas consecutivas en la red.

El duelo había superado ya la hora de juego y comenzaba a disputarse en sábado.

Igualado hasta el séptimo juego, cuando Wawrinka arrebató el servicio de Nadal, que cometió una doble falta en el punto decisivo.

El suizo, sin embargo, cedió su saque en el décimo, cuando sacaba para ganar el partido.

El juego de desempate estuvo lleno de alternativas. Comenzó dominando Nadal, que llegó a sacar para ponerse 6-3, pero dejó una volea sencilla en la red. Luego, el español dispuso de dos bolas de set, una al resto y otra al servicio, pero falló ambas.

Tras una tercera, Wawrinka remontó y se anotó el duelo en la primera oportunidad.

EFE