Michael Phelps ganó esta noche su medalla de oro 19, y 23 totales, en sus cuatro participaciones olímpicas, cuando el relevo de su país se llevó el 4×100 libres, en medio de la locura en el Estadio Acuático de Río.

El equipo norteamericano se alzó con la gloria olímpica al cerrar la prueba con registro de 3:09.92 minutos, Francia se llevó la presea de plata con 3:10.53 y Australia la de bronce con 3:11.37.

La presentación de las postas fue espectacular, salvo la de Rusia, que fue recibida con frialdad, pero Phelps hizo su arribo en medio de una gran ovación, en clara admiración al “Tiburón de Baltimore”.

Caeleb Dressel abrió el relevo del país de las barras las estrellas, con un parcial de 48.10 segundos, luego saltó Phelps, quien con 31 años, 1.93 metros de estatura y 84 kilogramos de peso, estableció condiciones de inmediato.

Pronto amplió la pequeña ventaja que recibió de su compatriota y la entregó a Ryan Held, quien la conservó y correspondió al campeón olímpico en la distancia hace cuatro año, Nathan Adrian, cerrar la posta.

El toque de Adrian en el tablero hizo explotar de alegría a un atento Phelps, porque el registro de 3:09.92 minutos decretó la medalla de oro para su palmarés que se agiganta, porque todavía le faltan dos pruebas por competir.

Francia, que en Londres 2012 arrebató el oro al relevo estadunidense, que formó también Phelps, se tuvo que conformar con la plata y el bronce fue para Australia, después se colocaron Rusia (3:11.64), Brasil (3:13.21), Bélgica (3:13.57), Canadá (3:14.35) y Japón (3:14.48).

NTX