El británico Andy Murray tuvo que sudar tinta para doblegar el empuje del francés Richard Gasquet, apoyado por una animosa grada de la pista central para ganarse un puesto en las semifinales de Roland Garros, por cuarta vez en su carrera.

El escocés cedió otro set, el quinto en lo que va de torneo, para imponerse finalmente por 7-5, 7-6(3), 6-0 y 6-2 en 3 horas y 23 minutos, lo que le dará derecho a jugarse las semifinales contra el suizo Stan Wawrinka, defensor del título.

El pupilo de Jaime Delgado, segunda raqueta del mundo, tuvo que emplearse a fondo contra el último francés del cuadro individual, desconocido en las dos primeras mangas, lleno de brío, una nueva actitud que los observadores atribuyen al influjo de su entrenador español Sergi Bruguera.

Murray, considerado favorito para alzarse con la Copa de los Mosqueteros tras dominar en la final de Roma al serbio Novak Djokovic, número 1 del mundo, volvió a demostrar que si gana este Roland Garros no será un camino de rosas.

Obligado a vencer en 5 sets sus dos primeros partidos, el escocés tuvo que mantener la calma para no sucumbir hoy ante el francés, y sumar así su décimo triunfo consecutivo.

El británico salió muy sólido a la pista central en un partido que había sido retrasado los días previos a causa de la lluvia.

Cuando los espectadores que acudían a alentar a su ídolo local todavía no habían ocupado sus localidades, Murray dominaba ya 3-0. Pero el francés, apoyado en su plástico revés a una mano, reaccionó y endosó a su rival un parcial de 5-0 que le dejó en disposición de apuntarse el primer set, algo que hizo en la cuarta bola.

Abajo en el marcador, el escocés se apuntó de nuevo a la paciencia y en la segunda manga rompió el saque de su rival para dominar por 5-2.

Pero a la primera oportunidad que tuvo de apuntarse el parcial con su servicio, el público rescató a Gasquet con sus gritos y el francés recuperó la desventaja, abocando el set a un juego desempate.

En ese ejercicio, Murray tiró de galones y apenas dio oportunidad al francés. Hasta ahí duró la resistencia del galo, que sufrió un tremendo bajón físico y se quedó a merced del número dos del mundo, que ya no soltaría a su presa.

Un set en blanco dejó el partido prácticamente visto para sentencia. Gasquet carecía ya de las fuerzas ni de la moral suficientes para firmar una épica remontada y el público entendió que Murray no iba a dejar escapar la victoria.

Su rival por un puesto en la final, la primera que jugaría en Roland Garros, será un Wawrinka que venció en tres sets al español Albert Ramos, invitado sorpresa a los cuartos de final de Roland Garros, al que se impuso por 6-2, 6-1 y 7-6(7) en 1 hora y 56 minutos.

Con su clasificación para semifinales, la segunda en París y la sexta en un Grand Slam, Wawrinka se convierte a sus 31 años y 69 días en el semifinalista más veterano de Roland Garros desde el estadounidense Jimmy Connors en 1985.

Wawrinka y Murray han jugado 15 duelos con 8 triunfos para el segundo que, sin embargo, ha perdido los tres últimos.

Solo dos veces han cruzado sus raquetas en tierra batida, siempre con victoria del suizo.

 

EFE