La española Garbiñe Muguruza alcanzó hoy su primera final de Roland Garros, la segunda de un Grand Slam, tras derrotar a la australiana Samantha Stosur por 6-2 y 6-4 en 1 hora y 16 minutos.

La número 4 del mundo se asegura con este triunfo alcanzar el puesto número 3 del ránking de la WTA y será 2 si gana la final, que le medirá a la ganadora del duelo entre la estadounidense Serena Williams, número uno del mundo, y la holandesa Kiki Bertens, 58.

“Una final más”, escribió Muguruza, finalista de la pasada edición de Wimbledon, con un corazón, en la cámara de televisión en la que están invitados los tenistas a dejar un mensaje al final de los partidos.

La española controló bien su partido y solo al final pareció sentir el miedo a ganar.

“Esos finales son siempre momentos difíciles, ella ha jugado muy bien y yo estaba algo nerviosa”, dijo la caraqueña.

Para la final, Muguruza destacó que “será importante controlar las emociones, porque pueden no ser buenas y te pueden impedir hacer tu mejor tenis”.

“Voy a intentar mantener la calma y jugar sin que tenga nada que reprocharme”, señaló desde la pista Suzanne Lenglen, la segunda más importante de Roland Garros.

La oriunda de Caracas se convierte en la primera finalista que compite por España en Roland Garros desde que lo hiciera Conchita Martínez en 2000, año en el que perdió frente a la francesa Mari Pierce.

Será la octava final femenina de Roland Garros con presencia española, tras las seis de Arantxa Sánchez Vicario, con tres victorias, y la que perdió Conchita.

Muguruza se ha plantado en la final de Roland Garros con una actuación casi perfecta, sin ceder ningún set desde que perdió el primero de la quincena contra la eslovaca Anna Karolina Schmiedlova.

Muy sólida en su juego, la caraqueña de 22 años apenas dio opción a un rival 10 años mayor, finalista en 2010 y ganadora de un Grand Slam, el Abierto de Estados Unidos de 2011.

En ambas mangas rompió de entrada el servicio de su rival y en la primera se puso 4-0 antes de que Stosur ganara su primer juego, pero en poco más de media hora la española tenía ya la manga en su bolsillo.

La segunda comenzó con el mismo planteamiento, pero Stosur recuperó el servicio en el cuarto juego, aunque Muguruza se lo volvió a arrebatar en el siguiente.

Con 5-2, la caraqueña sirvió para cerrar el partido, pero los nervios le jugaron una mala pasada y no ganó ningún punto.

En la siguiente ocasión que sirvió para ganar, con 5-4, ya no dejó escapar el partido.

 

EFE