El suspendido presidente de la UEFA, Michel Platini, sancionado hoy con una inhabilitación de ocho años por el Comité de Ética de la FIFA, tachó de “verdadero fraude” el proceso del que ha sido objeto y avanzó que va a presentar un recurso.

Platini denunció en un comunicado, al que tuvo acceso EFE, que esa decisión ha sido “puesta en escena” para mancharle “por instancias” que dijo conocer bien y a las que negó hoy “toda legitimidad y credibilidad”.

El francés añadió que prevé recurrirla ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y, “llegado el momento, ante la justicia civil”, para que se le indemnice por todo el perjuicio sufrido “durante largas semanas”.

“Estoy convencido de que mi suerte ya estaba echada antes de la audiencia del pasado 18 de diciembre y de que este veredicto no es más que el revestimiento patético de una voluntad de eliminarme del mundo del fútbol”, destacó.

Platini apuntó que su comportamiento “siempre ha sido irreprochable” tanto en el terreno de juego como en el ejercicio de sus mandatos, y subrayó que está dispuesto a “ir hasta el final” para que se le reconozca.

“Estoy en paz con mi conciencia”, concluyó el exinternacional francés, que dijo no estar sorprendido por la decisión tomada hoy por el comité.

La sanción que le aparta a él y al suizo Joseph Blatter durante ocho años de toda actividad relacionada con el fútbol, sea administrativa, deportiva o de cualquier tipo, entra en vigor de forma inmediata y es válida a nivel nacional e internacional.

El Comité de Ética señaló que el pago de dos millones de francos suizos (1,8 millones de euros) que hizo la FIFA a Platini en febrero de 2011, autorizado por Blatter, “no tenía base legal en el acuerdo firmado por ambos dirigentes” en agosto de 1999.

Poco antes de la nota de Platini, Blatter anunció en conferencia de prensa que también va a apelar y dijo estar “avergonzado de cómo ha ocurrido todo” y de que el Comité “no haya tenido en cuenta las evidencias” que presentó para demostrar que el pago correspondía a una deuda que la FIFA tenía con el francés.

 

EFE