El nadador estadounidense Michael Phelps cumple hoy 31 años y comenzó a celebrarlos la pasada noche con la victoria en los 200 metros mariposa lograda en el torneo preolímpico y que lo dejó con otro hito histórico dentro de su especialidad y del deporte olímpico al asegurarse la quinta participación consecutiva en unos Juegos de Verano.

Phelps, el atleta más galardonado en la historia del olímpicos con 22 medallas, incluidas 18 de oro, tras su triunfo logrado en la piscina central del Century Link Center de Omaha (Nebraska), también dejó otros números importantes a tener en cuenta.

Se convirtió en el primer campeón olímpico de Londres 2012 que hizo su defensa del título en lo que va de torneo.

“Tener la capacidad de volver a nadar ha sido lo más difícil de mi vida porque no me he sentido bien en las dos pruebas que había disputado anteriormente ni tampoco esta noche”, reconoció Phelps, que también recordó que ya son muchos los años que lleva en la natación tras haber comenzado cuando tenía apenas 15 años.

Pero eso no le impidió que al final volviese a tener números que le hicieron ser el gran protagonista de la jornada.

Como que a los 30 años y 364 días de edad lo dejaron como el atleta masculino más veterano que consigue en un torneo preolímpico ganar una prueba, al menos desde 1960.

Dentro de la natación antes del triunfo de Phelps estaba en el 2004 el de Gary Hall Jr., de 29 años, que ganó la prueba de los 50 metros libres.

Phelps consiguió por cuarta vez consecutiva ganar la prueba de los 200 metros mariposa (2004, 2008, 2012 y 2016 en el torneo preolímpico y se convierte en el primero nadador que lo consigue en la misma prueba.

El campeón estadounidense ha ganado 25 pruebas de clasificación olímpica durante su carrera y el más nadador más cercano es Ryan Lochte, que lo ha hecho en 13, incluyendo la de los 800 metros libres relevos que consiguió el pasado martes.

Phelps tenía 15 años cuando calificó al primer equipo olímpico al competir en la prueba de los 200 metros mariposa, en marzo del 2000, y se convirtió en el nadador más joven en conseguirlo en 68 años.

La gran alegría y motivación del día fue ver como su hijo de ocho semanas, Boomer Phelps, fue el espectador de lujo que estuvo al lado de la piscina con su madre mientras él hacía historia.

Su gran reto es que Phelps tendrá que hacer un gran esfuerzo para intentar volver a ser el mejor en Río de Janeiro, dado que la marca que dejó la pasada noche fue la sexta mejor del mundo que se ha registrado este año en lo que va de competición.

 

EFE