De manera por demás dramática, pero merecida, la selección mexicana de futbol venció 3-2 en tiempos extra a un valiente equipo de Estados Unidos, para así conseguir su boleto a la Copa Confederaciones Rusia 2017, el pasado 10 de octubre.

En un triunfo importante para la selección en 2015, los goles fueron obra de Javier “Chicharito” Hernández, al minuto nueve; Oribe Peralta, al 96 y Paul Aguilar al 118. Geoff Cameron, al 14, y Boby Wood, al 108, marcaron por los de casa.

Mucho tiempo tuvo que pasar para que México ofreciera un dominio tan claro ante Estados Unidos, partido que no debió definirse en tiempo extra, sino mucho antes, algo que no sucedió por la falta de contundencia del “Tri”, un problema que supo solucionar en el momento indicado.

La formación de tres delanteros que usó México tomó por sorpresa al cuadro bajo norteamericano, que en los primeros diez minutos sufrió mucho para alejar el peligro, muestra de ello es que no se le marcó un claro penal en contra y vio cómo su rival se adelantaba en el marcador.

Luego de una clara mano de DaMarcus Beasley en el área, el tridente ofensivo se conectó en una gran jugada en la que Raúl Jiménez, de taconazo, filtró por derecha para Oribe Peralta que muy bien, en vez de tirar a puerta, cedió a Javier Hernández y éste, de primera, la puso adentro, al minuto nueve.

Todo parecía que iba bien para el “Tri”, sin embargo, un error en la marca le permitió a su rival meterse en el partido en el cobro de una falta por izquierda al área, donde algunos jugadores salieron al fuera de lugar y otros se quedaron, lo que le permitió a Cameron levantarse y conectar un frentazo sólido y batir a Muñoz, al 15.

El empate le pegó un poco al campeón vigente de la Copa Oro, que pudo recuperarse para mantener la posesión del balón, la cual cerca estuvo de devolverle la ventaja en una jugada en la que “Chicharito” por derecha recentró un balón que Guzan, valiente, salió para robarle el balón a Peralta, para irse así al descanso.

Moisés Muñoz ya había sido factor en el primer tiempo al sacar un disparo abajo que llevaba etiqueta de gol, y en el complemento confirmó esta condición al salvar su meta tras un remate muy potente de Jozy Altidore.

Más allá de esta acción, ante un rival echado completamente atrás, el manejo del juego siguió en poder de los pupilos del “Tuca” Ferreti, quienes tuvieron las ocasiones necesarias para marcar la segunda anotación, pero su falta de contundencia se los impidió.

Primero, Jiménez abanicó un balón a modo a la altura del manchón penal y después, él mismo cedió un gran balón a “Chicharito”, quien solo tenía que empujarlo, sin embargo no atinó a hacer un buen contacto y dejó ir la más importante.

México no aprovechó ese gran dominio y el juego se fue hasta los tiempos extra, en los cuales recuperó la ventaja en una gran triangulación que Peralta dentro del área remató para batir a Guzan.

Todo parecía escrito a favor de los “verdes”, pero una vez más, como muchas veces en su historia, una desatención le permitió al rival, que parecía liquidado, lograr el empate por medio de Boby Wood, quien recién había ingresado.

Pese a este duro golpe, la moral no decayó entre los mexicanos, quienes a dos del final marcaron el tercero de la noche, el cual fue definitivo en esta “guerra” regional.

Cuando todo indicaba que los penales iban a ser la forma en que se definiría al ganador, a dos minutos del final, Jiménez levantó de espaldas por derecha un balón a la llegada de Aguilar.

Sin pensarlo, este ultimo prendió un derechazo que se incrustó en el ángulo contrario para darle, de manera dramática pero merecida, el triunfo a México y el pase a Rusia 2017.

El arbitraje estuvo a cargo del salvadoreño Joel Aguilar, quien tuvo una pésima labor al no señalar dos penales a favor de México.

NTX