Con “realismo y eficiencia”, 58 años después de su última victoria frente a Alemania en un juego oficial, Francia, la anfitriona de la Eurocopa, eliminó esta noche a su “bestia negra”, la vigente campeona del mundo, Alemania, y dio un paso de gigante para ganar “su” torneo.

El diario deportivo de referencia en Francia “L’Equipe” fue premonitorio de la victoria francesa al publicar en su portada de hoy con una foto de “les bleus” (los azules, como se conoce a la selección gala) “El día de gloria”, en alusión a una estrofa de “La Marsellesa”, el himno francés.

Francia tenía muchas “cuentas pendientes” con Alemania, que la eliminó “injustamente” según los franceses en el Mundial de España en 1982 y posteriormente en la Copa del Mundo 1986, en Guadalajara, México, y hace dos años nuevamente en el Mundial de Brasil.

“Queremos escribir una nueva página”, declaró el miércoles su seleccionador, Didier Deschamps, y cambiar la racha negativa histórica de Francia en juegos oficiales contra la “National Mannschaft”. Esta noche, el maleficio se rompió.

“No podremos cambiar la historia. Nadie puede hacerlo. Tenemos una nueva página que escribir. Hoy en día la página es blanca. La podemos rellenar mañana”, declaró el seleccionador galo, “convencido” de que Francia ganaría y escribiría la nueva página, y no se equivocó.

“Francia es una selección que va al alza y Alemania va en decadencia”, estimó un analista de la televisión francesa.

El juego se disputó en el Velodrome de Marsella, un estadio “talismán” para la selección francesa en donde ganó la semifinal de la Eurocopa de 1984 que Francia ganaría posteriormente en París en la final contra España.

Francia jugó con un público entregado y con la presencia del presidente galo Francois Hollande, quien asistió con una bufanda azul de la selección del gallo, a diferencia de la canciller alemana Angela Merkel, que no acudió a la cita.

Pero también el equipo salió con gran optimismo y vibrante y con una convicción en la victoria que manifestó sobre todo en el segundo tiempo en el que se liberó de la férrea posesión alemana del primer tiempo.

El árbitro tal vez ayudó también a la victoria al concederle el penal que desembocó en el gol de Griezmann, y “que generará debate” según el diario deportivo “L’Equipe”.

Pero los jugadores de Francia creyeron en la victoria frente a Alemania como nunca y se sacaron una espina que tenían clavada desde hacía más de medio siglo.

NTX