El árbitro Mark Clattenburg dirigirá la final de la Eurocopa que disputarán el próximo domingo Portugal y Francia, y, tras el Bélgica-Italia, el República Checa-Croacia y el Suiza-Polonia, será el cuarto partido del torneo con colegiado inglés al mando.

La UEFA confirmó este viernes de forma oficial la designación de un hombre con una dilatada experiencia a sus espaldas. Nacido en Consett (Inglaterra) un 13 de marzo de 1975, a sus 41 años será el encargado de dirigir el duelo más importante de toda la Eurocopa.

No es la primera vez que Clattenburg se encarga de arbitrar una gran final. En concreto, a lo largo de su carrera internacional, son cinco los grandes partidos que figuran en su historial.

Clattenburg se encargó de pitar la final de los Juegos Olímpicos de Londres que disputaron Brasil y México; también, ese mismo año, 2012, dirigió la final de la Copa de la Liga inglesa que ganó el Liverpool al Cardiff; también se encargó del último partido de la Communitty Shield inglesa entre Wigan y Manchester United en 2013.

Su última gran final la dirigió este mismo año y algunos de los protagonistas del partido del domingo volverán a encontrarse con Clattenburg. Serán Cristiano Ronaldo y Antoine Griezmann, que, en el Real Madrid y en el Atlético, respectivamente, fueron dirigidos por el árbitro inglés en la final de la Liga de Campeones que ganó el conjunto blanco en el pasado mes de mayo.

Cristiano Ronaldo también tuvo suerte con Clattenburg en la final de la Supercopa de Europa de 2014. El colegiado inglés dirigió el encuentro entre el Real Madrid y el Sevilla y, de nuevo, el jugador portugués consiguió un título europeo.

En total, los números más importantes del colegiado inglés se resumen en 29 partidos de Liga de Campeones, 23 de Liga Europa y UEFA, 3 de Juegos Olímpicos, 3 de la Eurocopa de Francia.

Internacional desde 2007, Clattenburg dirigirá el que probablemente sea su partido más importante hasta la fecha en su año más prolífico.

Clattenburg es un típico árbitro inglés que suele dejar jugar mucho y permite mucho el contacto. Es dialogante con los jugadores, aunque no está exento de rectitud y dureza cuando debe.

Valiente y acostumbrado a la gran intensidad de los ambientes en los campos ingleses, tiene que ver un contacto muy claro dentro del área para pitar un penalti.

Su momento más duro, y por el que fue apartado un mes del arbitraje, se produjo tras un partido entre el Chelsea y el Manchester United, en el que fue expulsado Fernando Torres.

El delantero, ahora en el Atlético de Madrid, vio una doble amarilla en un encuentro disputado en 2012, y que posteriormente originó una gran polémica en la Premier League.

En un primer momento el Chelsea presentó una queja por “conducta racista” de Clattenburg hacia dos de sus jugadores, uno de ellos español. Se filtraron los nombres de esos dos futbolistas, que fueron los de Obi Mikel y Fernando Torres en primera instancia.

La policía inglesa y la federación de su país abrieron una investigación un par de días después del partido, aunque en ese momento se el descartó insulto de Clattenburg a Torres y su nombre se cambió por el de Juan Mata.

En un primer momento el Chelsea presentó una queja por conducta racista hacia sus jugadores, uno de ellos Obi Mikel, pero posteriormente fue absuelto de dichos cargos y su hoja de servicios quedó limpia en un asunto que tuvo a Clattenburg en el ojo del huracán.

 

EFE