La Comisión Electoral (COMELEC) de Filipinas proclamó hoy en una ceremonia oficial a los 12 candidatos que han ganado un puesto en el Senado en las elecciones generales celebradas el 9 de mayo pasado.

Entre los elegidos destaca el actual presidente del Senado, Franklin Drilon, que consiguió la reelección con el mayor número de votos de todos los candidatos, según el anuncio hecho por el presidente de la COMELEC, Andy Bautista.

El segundo en la lista es Joel Villanueva, de 40 años, ganador inesperado y que ha pasado a ser considerado por los analistas una joven promesa de la política filipina.

Pánfilo Lacson, exdirector de la Policía Nacional; Richard Gordon, presidente de la Cruz Roja de Filipinas; la ministra de Justicia saliente, Leila de Lima, son otros candidatos que han revalidado o ganado un asiento en la Cámara alta.

El elenco se completa con el popular actor y cantante Vicente “Tito” Soto III, el boxeador Manny Pacquiao, Miguel Zubiri, Francis Pangilinan, Rissa Hontiveros, Sherwin Gatchalian y Ralph Recto.

Los senadores filipinos disponen de un mandato de seis años y la mitad de los miembros de la cámara, que cuenta con 24 años, se decide en las urnas cada trienio.

La COMELEC aún debe efectuar el anuncio oficial de los ganadores de las elecciones a presidente y vicepresidente del país, cargos que han recaído sobre Dodrigo Duterte y Leni Robredo, respectivamente.

Más de 54 millones de filipinos estuvieron convocados a las urnas el pasado 9 de mayo a elegir presidente y vicepresidente del país, senadores, congresistas y más de 18.000 puestos de gobiernos provinciales y locales.

El presidente de la COMLEC calificó los comicios como las más “organizadas y eficientes” celebrados nunca, “los datos se han transmitido rápidamente, ha habido una participación muy alta y el recuento de los votos ha sido veloz”.

“En general, la Comisión (Electoral) se ha superado este año”, dijo Bautista.

 

EL CASO MANNY PACQUIAO

 

Manny Pacquiao, que se ha hecho en estos comicios con más de 15 millones de votos, pasó a la historia del boxeo al ser campeón del mundo en ocho categorías distintas, lo que le convirtió en uno de los héroes nacionales de Filipinas.

Se trata de uno de los iconos de superación del país; por todos es conocida la pobreza extrema en la que creció y que se escapó de casa con 12 años después de que su embriagado padre se comiera al perro que tenía como mascota.

Tras triunfar en el mundo del boxeo, el púgil obtuvo su primer puesto público en 2010, cuando se presentó al puesto de congresista representando a la provincia de Sarangani, en el sur de Filipinas, y arrolló a su rival haciéndose con más de 66 por ciento de los votos.

Desde entonces, el boxeador se ha ido consolidando su papel de político, que asegura adoptó para dar voz a los filipinos más pobres y defender sus derechos.

“Quiero prestar servicio desde el corazón, prestar servicio a los pobres, prestar servicio libre de corrupción”, ha afirmado durante su campaña electoral.

Sin embargo, Pacquiao cuenta con numerosos detractores, especialmente entre los filipinos con un nivel socio-cultural medio-alto, que no dudan de sus buenas intenciones, pero sí de que tenga conocimientos suficientes para ocupar uno de los 24 puestos del Senado.

“Se podría decir que Manny Pacquiao es el mejor atleta de la historia de Filipinas. Y ahí está el problema, que es un atleta, no es abogado, no es legislador”, afirma uno de los columnistas del diario Manila Bulletin, Andrew James Masigan.

“En el Senado, (Pacquiao) se va a convertir en el ‘hazmereír’ nacional. La adulación que todos sentimos por él se va a transformar en burla, y el respeto en resentimiento”, agrega.

Los críticos del popular boxeador tampoco consideran que Pacquiao sea un buen representante del pueblo filipino por incidentes como el que protagonizó el pasado mes de febrero, cuando afirmó que los homosexuales son “peor que los animales”.

Aunque pidió perdón públicamente y dijo que su intención no era la de ofender a nadie, Pacquiao había mostrado su intolerancia hacia el sector LGTB (Lesbianas, gays, transexuales y bisexuales).

Pacquiao debería darse cuenta de para ser senador de todos los filipinos, hay que educarse en la necesidad de proteger los derechos de los sectores más desfavorecidos”, dijo la organización de defensa de los derechos humanos de Filipinas GABRIELA en respuesta al comentario del boxeador.

Sus numerosas ausencias de los últimos años en las sesiones del Congreso han sido otro de sus aspectos más criticados, puesto que para muchos es una muestra de que Pacquiao no está comprometido con su papel de representante del pueblo filipino.

Desde 2010 a 2013, de los 168 sesiones de la cámara legislativa, se ausentó en 70 ocasiones, lo que le convirtió en el miembro del Congreso con mayor número de faltas.

Pacquiao, que además de boxeador y político se ha descrito como cantante, actor y jugador y entrenador de baloncesto, tampoco ha conseguido que se apruebe ninguno de los proyectos de ley que ha presentado desde 2010.

Sin embargo, “Pacman”, como se le conoce popularmente, respondió a estas críticas anunciando que se retiraría del boxeo después de un último combate, que tuvo lugar el pasado mes de abril, y aseguró que se dedicará única y exclusivamente a la política.

“Dejaré de lado el resto de los asuntos. Si eres senador, tienes que centrarte solo en tu trabajo y en tu familia”, dijo Pacquiao a los medios.

“No voy a faltar (al Senado) porque el país entero sería responsabilidad mía”, agregó.

 

EFE