La filtración masiva de “los papeles de Panamá” desató hoy una convulsión mundial que obligó a numerosos gobiernos a anunciar investigaciones fiscales, pero los principales afectados, entre ellos los presidentes Vladimir Putin y Mauricio Macri o el futbolista Lionel Messi, negaron cualquier implicación en el escándalo o minimizaron su alcance.

Como en los mejores tiempos de la guerra fría, el Kremlin aseguró que la filtración de los documentos del bufete panameño Mossack Fonseca, especializado en desviar fortunas a paraísos fiscales, sólo persigue “desestabilizar” a Rusia y desacreditar al presidente Putin.

El escándalo, que pasa por ser la mayor filtración periodística de la historia, abarca más de once millones de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales en paraísos fiscales, y afecta a más de 140 políticos y altos funcionarios de todo el planeta, entre ellos varios jefes o exjefes de Estado.

En el caso de Putin, la investigación difundida ayer por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) revela cómo varios empresarios y al menos un amigo personal del presidente ruso gestionaron hasta 2.000 millones de dólares a través de bancos y sociedades fantasma.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de poco profesional la investigación periodística, en la que han participado más de un centenar de medios de comunicación, y acusó al Consorcio Internacional de Periodistas de ser una tapadera para “antiguos miembros” de la CIA y del Departamento de Estado de Estados Unidos.

En España la Fiscalía decidió abrir diligencias para investigar la presunta existencia de actividades delictivas tras aparecer en la documentación publicada los nombres de la hermana del rey Juan Carlos, Pilar de Borbón; el director de cine Pedro Almodóvar, y el futbolista Lionel Messi, del Fútbol Club Barcelona, ya investigado en España por otro delito fiscal.

La familia Messi reaccionó a la noticia con un comunicado en el que aseguró que nunca ha usado la sociedad que vincularía a Leo Messi con los denominados ‘Papeles de Panamá’ y que los abogados del jugador están “estudiando acciones legales” contra los medios que han difundido la información.

En Argentina la Presidencia de la Nación salió también al paso de las acusaciones y afirmó que el jefe de Estado argentino, Mauricio Macri, “nunca tuvo” una participación en el capital de la sociedad Fleg Trading Ltd de las Bahamas.

Según la Presidencia argentina, dicha sociedad “estuvo vinculada al grupo empresario familiar y de allí que el señor Macri fuera designado ocasionalmente como director, sin participación accionarial”.

En Lima el Gobierno peruano se mostró partidario de que la Fiscalía investigue “con celeridad” la información según la cual destacados políticos y empresarios peruanos fueron asesorados por el bufete panameño para la creación de sociedades opacas.

Otro de los afectados por el escándalo, el primer ministro islandés, Sigmundur David Gunnlaugsson, se mostró muy nervioso durante una entrevista en televisión en la que fue interrogado sobre el escándalo, pero descartó dimitir tras publicarse que junto a su esposa tuvo una empresa en un paraíso fiscal.

Gunnlaugsson y su mujer, Sigurlaug Pálsdóttir, eran dueños de una sociedad de Islas Vírgenes Británicas llamada Wintris, que tenía casi 4 millones de dólares en bonos en los tres principales bancos islandeses, que se hundieron en la crisis de 2008.

En Londres el escándalo salpicó también al primer ministro británico, David Cameron, cuyo padre, Ian Cameron, fallecido en 2010, usó los servicios del bufete panameño para blindar su empresa Blairmore Holdings Inc de la hacienda británica.

Según la documentación publicada, otros tres exparlamentarios del partido conservador, una docena de donantes de formaciones políticas y seis miembros actuales de la Cámara de los Lores figuran en los papeles.

El ICIJ remarcó que los documentos no sugieren en ningún momento que las personas señalados hayan hecho algo ilegal o que la familia de David Cameron no pagara sus impuestos en Reino Unido.

Desde Bruselas la Comisión Europea (CE) recalcó que es “muy activa en todos los frentes” de la lucha contra la evasión y el fraude fiscal, y recordó que los bancos europeos deben facilitar “un amplio rango de información sobre operaciones fiscales en el mundo”.

La CE salió en defensa del comisario de Energía y Acción por el Clima, el español Miguel Arias Cañete, cuya esposa también figura en la lista de los denominados “papeles de Panamá”.

Según la CE, la información aportada por Arias Cañete “parece estar en cumplimiento del código de conducta para los comisarios”, e incluye “todas las actividades profesionales e intereses financieros de la esposa del comisario que podrían representar un potencial conflicto de intereses”.

Por su parte el Gobierno alemán expresó su convicción de que este escándalo refuerza la necesidad de avanzar en la lucha contra la evasión fiscal, mientras que el Deutsche Bank, primer banco del país, explicó que ayudó a algunos de sus clientes en la mediación con empresas en paraísos fiscales, pero siempre de forma legal.

En París el Gobierno francés anunció que va a reclamar que se le entreguen los llamados “Papeles de Panamá”, que supuestamente contienen informaciones de un millar de franceses que han recurrido a estructuras opacas en paraísos fiscales, para que el Fisco y la Justicia puedan examinarlos.

En Ucrania el Partido Radical, una de las fuerzas europeístas con representación en el Parlamento, propuso iniciar un proceso de impugnación del presidente del país, Petró Poroshenko, por haber creado tres sociedades opacas en las Islas Virgenes en agosto de 2014, en el momento más duro de la guerra en el este de Ucrania.

La filtración masiva desveló también movimientos de empresas “offshore” vinculadas a la familia del presidente chino, Xi Jinping, pero allí la censura borró hoy de las redes sociales del país cientos de comentarios referidos a un cuñado del presidente y a la hija del exprimer ministro Li Peng.

El tema generó desde primera hora de hoy numerosos comentarios y debates en redes sociales chinas como Sina Weibo, similar a Twitter, o en Wechat, equivalente local a Whatsapp, pero pasadas unas horas ese contenido había sido retirado.

El primer ministro indio, Narendra Modi, ordenó una investigación sobre más de 500 ciudadanos indios que supuestamente poseen compañías en paraísos fiscales, y advirtió de que “se actuará estrictamente” contra las cuentas que sean encontradas ilegales.

En Pakistán la familia y el Gobierno del primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, negaron cualquier tipo de ilegalidad tras conocerse que tres de los cuatro hijos del mandatario crearon compañías en las Islas Vírgenes Británicas a través de las que controlan propiedades en Londres. EFE