El tenista serbio Novak Djokovic, primer cabeza de serie, se enfrentará mañana en semifinales del Másters 1000 de Shanghái, tras vencer al australiano Bernard Tomic por 7-6 (6) y 6-1 en 87 minutos, al escocés Andy Murray, un rival que, dijo, “sabe cómo jugar en grandes ocasiones”.

De ahí que la primera raqueta del tenis mundial actual se niegue a verse como un claro favorito para mañana, aunque tiene ya experiencia jugando contra él incluso en la pista rápida del estadio Qizhong de Shanghái, y “sé qué esperarme”, afirmó hoy tras superar su partido de cuartos.

Para el serbio, Murray “ha estado en lo más alto del juego masculino durante tantos años… y es un ganador de Grand Slam, un medallista de oro olímpico, alguien que comprende bien cómo hay que jugar en una gran ocasión”, afirmó.

“No me veo a mí mismo como un claro favorito para mañana, juegue contra quien juegue”, dijo poco antes de que Murray batiese al checo Tomas Berdych por 6-1 y 6-3.

“Una vez más, trataré de utilizar la confianza y el tipo de acercamiento optimista y cómodo que he tenido en todos los partidos de este último par de semanas también en el encuentro de mañana, y espero que eso me ayude”, reveló.

Djokovic, que superó a Nadal en la final del Abierto de Pekín la semana pasada, insistió también en que no dejará que el cansancio que todos los jugadores tienen al final de la temporada le pese demasiado en este segundo torneo chino.

“Yo no me permito perder de verdad la concentración o el compromiso en ningún torneo, porque eso es mi vida”, aseguró.

“Tengo una responsabilidad no sólo conmigo mismo sino con el equipo de gente que viaja conmigo, así que acepto y afronto cada torneo de manera igualmente profesional y seria, trato de dar lo mejor de mí mismo en todo momento sobre la pista”, declaró.

“Como número uno del mundo, lo que tienes es otra dimensión de responsabilidad y atención”, añadió. “Tienes que ser capaz de encauzarte a ti mismo, porque todo el mundo quiere ganar contra ti, y tú no quieres perder, lo que quieres es salir a la pista y luchar por ganar como el que más”.

Esa actitud es la que le ha movido a ponerse “en pie cada día y hacer cosas de manera repetitiva que ya he estado haciendo durante tantos años”, porque, dijo: “sé que al final compensa”.

Como es su costumbre cuando gana en China, hoy tuvo un nuevo guiño con el público local y celebró su pase a semifinales firmando en la lente de una de las cámaras de televisión no con su nombre, como suele hacerse, sino con una palabra china, que escribió con trazo un poco infantil y erróneo, pero perfectamente legible.

El de Belgrado escribió la palabra “xiao” (“reír”), para expresar su alegría, al igual que otros años estuvo firmando con un perfecto “fu”, que podría traducirse a la vez como “felicidad” y “buena suerte”, un símbolo de buen augurio que se suele usar en China para grandes celebraciones, como el Año Nuevo.

“Los seguidores chinos aquí son muy amables conmigo y me enseñan nuevos caracteres”, explicó a Efe en este mismo torneo el año pasado, cuando había empezado a escribir sus primeros cinco ideogramas, de los miles que componen el idioma chino.

Djokovic dijo entonces que ya sabía escribir otros caracteres, como “ai” (amor), o su apodo en chino, “Xiao De” (“Virtuosito”, o más bien, “Pequeño D.”), que combina “xiao” (“pequeño”) con el primero de los cinco que componen la equivalencia fonética de su inmensamente largo nombre en mandarín (Deyuekeweiqi).

En la otra semifinal de Shanghái se enfrentarán mañana el español Rafael Nadal, octavo cabeza de serie, y el francés Jo-Wilfried Tsonga (16).

 

EFE