Obligado a ganar para mantener vivo el sueño de postemporada, Jets de Nueva York (8-5) visitará este sábado a Vaqueros de Dallas (4-9), en actividad correspondiente a la semana 15 de la campaña 2015 en la NFL.

Los neoyorquinos, ya sin posibilidades de pelear por el cetro de la División Este en la Conferencia Americana (AFC), se presentarán en el majestuoso AT&T Stadium inspirados por el buen momento que atraviesan sobre todo su quarterback, Ryan Fitzpatrick, y la dupla de receptores que integran Brandon Marshall y Eric Decker.

“Fitz” viene de ser elegido como el Mejor Jugador Ofensivo del “joven circuito” tras la jornada 14 y sus 11 pases de anotación con destino a Marshall son la segunda mejor marca en la historia de la franquicia, sólo por detrás de los 12 conseguidos por la mancuerna de Ken O’Brien y Wesley Walker en 1986.

En general, la ofensiva “verdiblanca” es la décima mejor en cuanto a promedio de puntos por partido (25) y yardas totales (371.2), mientras que es el doceavo en cuanto a yardas por pase (253.5) y por acarreo (117.7).

Actualmente están en zona de comodines, peleando intensamente con Jefes de Kansas City y Acereros de Pittsburgh, también es en gran parte a la solidez de su defensiva, la mejor de toda la Liga en cuanto a yardas terrestres concedidas (78.9), el cual es, curiosamente, el único departamento en el cual la ofensiva texana no se encuentra “por la calle de la amargura”, en el undécimo peldaño (118.2).

En cambio, el equipo de la “estrella solitaria” sabe que una derrota sentenciará su adiós prematuro en este ciclo, aunque con todo y su pobre récord, aún conservan una ligera esperanza, producto de la mediocridad que reina dentro del Este de la Conferencia Nacional (NFC).

El panorama empeora si se toma en cuenta que en este recinto, los “boys” acumulan cinco descalabros consecutivos y su única alegría se remonta a la fecha inaugural, cuando vencieron a Gigantes de Nueva York, aún con Tony Romo en los controles.

Desde entonces salieron con el puño en alto Atlanta, Nueva Inglaterra, Seattle, Filadelfia y Carolina, los cuales aprovecharon la crisis de lesiones que azotó al conjunto de Jerry Jones, el cual depende de una sofisticada combinación para evitar ver desde su hogar los playoffs.

NOTIMEX