El entrenador del Bayern de Múnich, Pep Guardiola, advirtió este viernes que a su equipo le queda la “bala” de la vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones ante el Atlético de Madrid y que sus jugadores son más que capaces de darle la vuelta al marcador.

“Tras el partido (del miércoles) todos me dieron por muerto. Pero no estoy muerto: Me queda un partido, me queda una bala”, aseguró el técnico español en la rueda de prensa previa a la jornada de la Bundesliga de esta semana.

“Aún tenemos 90 minutos. Y ya hemos demostrado que podemos conseguir algo así”, apostilló Guardiola, que dijo sentirse “afortunado” por el reto de afrontar un marcador en contra.

El entrenador fue muy criticado en Alemania porque no incluyó en el once inicial ni al delantero Thomas Müller, uno de los mayores goleadores del equipo y un referente para el banquillo, ni a Franck Ribéry.

Guardiola subrayó que está “lleno de energía para esta semana” en la que los bávaros tiene previsto, además de la vuelta frente al Atlético, otro cruce clave, el partido en casa frente al Borusia Mönchengladbach.

Este encuentro, que será el número 100 de Guardiola en la Bundesliga, podría, con una victoria, coronar al Bayern como ganador del campeonato alemán, lo que supondría la tercera victoria consecutiva del catalán en esta competición.

No obstante, reconoció el técnico, será un “partido peligroso” porque el contrincante es “dinámico” y uno de los rivales “más incómodos” de la Bundesliga junto con el Borusia Dortmund.

El Mönchengladbach necesita además cada punto en juego ya que, en el quinto puesto de la tabla, sigue luchando por mantenerse en puestos de competición europea.

Guardiola avanzó que el once de este sábado no repetirá el miércoles contra el Atlético y se mostró esperanzado de que Jérôme Boateng pueda volver a disputar “algunos minutos” en los próximos días tras los tres meses que ha pasado lesionado.

 

EFE