La gran victoria a domicilio que lograron los Warriors de Golden State ante los Thunder de Oklahoma City (101-108) en el sexto partido de las finales de la Conferencia Oeste y que los mantuvo con vida no tendrá valor si no consiguen la decisiva en el séptimo, al que ya han calificado como ir de nuevo a “la guerra”.

“Eso fue lo que nos tocó vivir cuando estábamos con las espaldas contra la pared en el sexto”, declaro el base estrella Stephen Curry. “Eso fue lo que hizo que nos diésemos cuenta que íbamos a la guerra deportiva que teníamos que ganar si queríamos seguir”.

Lo lograron por la puerta grande, viniendo de atrás, con su mejor arma, la concentración, y los tiros demoledores de triples, a los que los Thunder no pudieron responder.

Tampoco lo hicieron con el control del balón al tener dos perdidas en los dos últimos minutos que hicieron que una ventaja de 13 puntos al final, los Thunder perdiesen por siete.

Pero eso ya es historia, ahora los Warriors, que buscan ser el décimo equipo que consiga superar una desventaja de 1-3 en una serie al mejor de siete en la historia de la NBA, son más conscientes que el haber vuelto a su campo del ORACLE Arena de Oakland les da la gran oportunidad de luchar por el triunfo decisivo que los coloque por segunda temporada consecutiva en las Finales de la NBA.

Sin embargo, desde el entrenador de los Warriors, Steve Kerr, como sus héroes del sexto partido, el base Stephen Kerr, el escolta Klay Thompson, y el reserva Andre Iguodala, están conscientes que el séptimo partido será el más difícil de la eliminatoria.

Ninguna de las 73 victorias históricas que acumularon durante la temporada, ni tan siquiera la ya memorable remontada del sexto partido les servirá cuando el lunes por la noche se jueguen todas las aspiraciones de defender el título de liga a un sólo partido.

Ahora más que nunca, los jugadores de los Warriors reiteraron ante los periodistas que los múltiples récords de equipo e individuales que impusieron durante la temporada regular no importan en lo más mínimo si, primero, no consiguen volver a las Finales y luego ganarlas para revalidar el título de campeones.

“Aprendí que nuestros jugadores son duros, mentalmente fuertes”, declaró Kerr, que ganó el premio de Entrenador del Año. “No sé si aprendí eso. Eso ya lo sabía. Pero lo confirmaron. Es una gran remontada. Aún debemos jugar. Tenemos otro partido por delante y este será el más importante de todos”.

La estrategia de Kerr era muy clara, quitarle el protagonismo y la inspiración con la que estaba el alero estrella de los Thunder, Kevin Durant, que a la vez generaba mayor estabilidad emocional en el juego del base Russell Westbrook y del resto del equipo.

Los Warriors aguantaron la presión durante todo el partido y no fue hasta el final cuando consiguieron ese objetivo, hacer que tanto Durant como Westbrook cometiesen dos perdidas de balón que les iban a costar la derrota y también perder el momento ganador y de inspiración, que les habían dado dos triunfos consecutivos.

“La noche del sábado conseguimos un triunfo importante para seguir con vida y ahora tenemos el momento. Pero también puede ser adverso”, admitió Kerr. “Un partido lo cambia todo, y aún debemos salir y jugar a nuestro estilo, jugar bien y terminar esta serie”.

Cuando su equipo ganó el quinto partido, en el mismo escenario del ORACLE Arena, el Juador Más Valioso (MVP) de la liga, Curry, gritó: “¡No nos vamos a casa!” y Golden State no quiere que el Thunder sea el que decida los planes de verano de los Warriors.

Golden State está consciente que no es un partido ganado solo por ser locales, perdieron tres veces esta temporada en su campo, pero han tenido sus problemas ante Durant, Westbrook, la defensa de los Thunder y su hombre alto, el pívot neozelandés Steven Adams.

Los Thunder, a pesar de haber perdido una oportunidad de oro de haber vuelto de nuevo a las Finales de la NBA desde que disputaron las del 2012 ante los Heat de Miami, con el alero LeBron James de estrella ganadora, recuerdan que saben como ganar en Oakland, lo hicieron ya en el primer partido de la serie.

Sin embargo, Curry recordó que la historia será diferente, aunque admitió que cada uno de los jugadores que salten al campo por parte de ambos equipos lo darán todo.

“Será un partido difícil y complicado, más que el sexto”, subrayó Curry. “Hay que darlo todo porque sabemos que ahora si, es ganar o irse a casa. Así que no podemos esperar que solo porque estamos en casa vamos a ganar, tenemos que merecer la victoria y alcanzarla”.

Thompson, su compañero ideal como “Splash Brothers”, el nuevo rey de los triples en los playoffs, consiguió la marca histórica de anotar 11 en el sexto partido, reiteró que “mucha gente nos dio por muertos y eso lo que más nos motivo a demostrar que estaban equivocados, que somos los actuales campeones de la NBA y queremos seguir siéndolo”.

 

EFE