El base estelar Stephen Curry y los Warriors de Golden State siguieron con su marcha arrolladora y esta vez las víctimas fueron los propios Spurs de San Antonio, el equipo con la segunda mejor marca de la Conferencia Oeste y de la liga, que acabaron barridos en el Oracle Arena por paliza de 120-90.

Curry volvió a ser el jugador imparable, el mejor que hay actualmente en la NBA, y lo demostró al aportar 37 puntos, incluidos seis triples, a los que el entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, reconoció que no había manera de defender.

El base estelar de los Warriors, que le rompieron a los Spurs su racha ganadora de 13 partidos consecutivos, anotó 15 puntos en el primer cuarto y concluyó el partido con 12 canastas de 20 tiros que ayudaron a su equipo a conseguir la trigésimo novena victoria consecutiva en su campo.

El partido, considerado como un anticipo de lo que pudieran ser las Finales de la Conferencia Oeste, no tuvo más interés que ver como los Warriors le dieron a los Spurs una lección de baloncesto en todas las facetas del juego.

La única novedad de interés, al margen del dominio y superioridad mostrada por los Warriors, se dio con la ausencia del legendario pívot de los Spurs, Tim Duncan, que no salió al campo.

Ambos equipos también hicieron historia al ser los primeros que en la combinación de sus marcas ganadoras, los Warriors (41-4) y los Spurs (38-7), es la mejor de todos los tiempos después de haberse disputado 40 o más partidos de liga.

Si el dominio de los Warriors fue manifiesto desde el comienzo a falta de 7:55 minutos del tercer cuarto con parcial de 76-56 estaba ya todo decidido y la imagen de un Curry exultante tras conseguir un triple lo dejó plasmado.

Curry también llegaba a los 1.400 triples como profesional, vigésimo sexto en la historia de la NBA que alcanzaba esa marca, mientras que los aficionados lo coreaban al grito de “¡MVP, MVP, MVP!”.

El base estrella de los Warriors, que ha conseguido al menos 30 puntos en siete de los últimos nueve partidos disputados, también logró su mejor anotación individual en los duelos que ha mantenido su equipo contra los Spurs.

Junto a Curry otros cinco jugadores, incluidos tres reservas, consiguieron también números de dos dígitos y el banquillo se combinó para aportar 53 puntos, incluidos los 13 que consiguieron cada uno el alero Brandon Rush y el base Shaun Livingston.

Mientras que el escolta brasileño Leandro Barbosa no tuvo su mejor inspiración encestadora y en los 20 minutos que jugó sólo aportó dos puntos.

Barbpsa encestó 1 de 6 tiros de campo, falló dos intentos de triple, capturó dos rebotes, dio una asistencia, recuperó un balón y perdió dos.

El alero estrella de los Spurs, Kawhi Leonard, que no tuvo su mejor comienzo de partido, llegó a los 16 puntos y fue el máximo encestador, pero sin que pudiese nunca superar la gran defensa que le montó el entrenador Steve Kerr, de los Warriors, con el alero Harrison Barnes y el escolta Andre Iguodala como sus marcadores.

El ala-pívot David West y el pívot novato serbio Boban Marjanovic anotaron 12 tantos cada uno y fueron los segundos mejores en el ataque de los Spurs.

El veterano escolta Manu Ginóbili, que fue a saludar durante el primer cuarto a Kerr, excompañero con los Spurs, y que dirigía el segundo partido de los Warriors, logró ocho tantos en los 19 minutos que disputó.

Ginóbili tampoco estuvo inspirado y anotó 1 de 6 tiros de campo, falló los tres intentos de triples que hizo, y 6-10 desde la línea de personal.

También capturó cuatro rebotes, todos defensivos, repartió tres asistencias, recuperó un balón, perdió dos, y puso un tapón.

Los Spurs tampoco tuvieron un buen control del balón al perderlo 26 veces, su peor marca en lo que va de temporada, y perdieron sólo por cuarta vez en las últimos 27 partidos que han disputado en el Oracle Arena.

Popovich reconoció al concluir el partido que los Warriors bajo la dirección de Kerr se mostraron imparables y son sin discusión el equipo a batir actualmente en la NBA.

 

EFE