Una vez cumplida la mitad de la condena que le fue impuesta por un delito de fraude fiscal, el expresidente del Bayern de Múnich, Uli Hoeness, vuelve a ser un hombre libre.

El directivo del club de futbol alemán abandonó este lunes por la mañana la cárcel tras pasar 21 meses entre rejas, según confirmó el Ministerio de Justicia de Baviera.

La noticia de su salida de prisión no constituye, sin embargo, ninguna sorpresa porque ya fue anunciada a mediados de enero de este año por la Audiencia de Augsburgo, que justificó su liberación antes de lo previsto con base en “peculiaridades importantes”.

Entre ellas, tuvo en consideración “la personalidad del condenado, sus antecedentes, las circunstancias de su delito, su comportamiento en la cárcel y sus condiciones de vida”, según se indicó entonces en un comunicado.

Hoeness entró en prisión el 2 de junio de 2014 después de ser condenado a una pena de tres años y medio de cárcel por evasión fiscal de 28.4 millones de euros.

Desde principios de 2015, disfrutaba de un régimen de semilibertad, que le obligaba simplemente a pasar las noches en la cárcel. Además, durante el día, trabajaba en las categorías inferiores del club muniqués y durante el fin de semana se le permitía estar con su familia.

La salida prematura de Hoeness de prisión es una de las posibilidades que contempla el Código Penal alemán, que se puede aplicar siempre y cuando el condenado se enfrente por primera vez a una pena de cárcel.

La prensa alemana especula ahora cuáles serán los primeros movimientos del exdirectivo una vez que goza de total libertad. Su primer día fuera de la prisión está previsto que no abandone su domicilio familiar.

Medios como el Bild apuntan que este miércoles, Hoeness estará en el estadio muniqués Allianz Arena para disfrutar del encuentro que el Bayern disputará contra el Mainz.

NTX