El expresidente de la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf), Alfredo Hawit, se declaró hoy culpable en una corte de Nueva York por cargos de corrupción.Hawit, de 64 años de edad y nacionalidad hondureña, se declaró culpable de un cargo por delincuencia organizada, dos por conspiración para realizar fraude postal en el caso y uno por obstruir la justicia.

Cada uno de los cargos le puede acarrear una pena máxima de 20 años de prisión a Hawit, quien enfrenta un caso que involucra a otros altos funcionarios de Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).

Hawit, exvicepresidente de FIFA y expresidente de la Federación Hondureña de Fútbol (Fenafuth), fue acusado de recibir sobornos a cambio de otorgar contratos por derechos de transmisión y mercadotecnia de torneos de Concacaf y de juegos de Honduras hacia la Copa del Mundo.

En un comunicado, el procurador de la corte del distrito este de Nueva York indicó que Hawit, quien ocupó altas posiciones en el fútbol internacional de 1998 a 2015, también acordó pagar una multa por 950 mil dólares.

Documentos de la corte apuntan que entre 2011 y 2012, Hawit negoció y aceptó “cientos de miles de dólares en sobornos” a cambio de ejercer su influencia como presidente de Concacaf para favorecer con contratos a una empresa de mercadotecnia deportiva argentina.

Asimismo, desde 2008 Hawit negoció y aceptó “cientos de miles” de dólares en sobornos como líder de Fenafuth, para favorecer con derechos a la empresa Media World, con base en Florida, relativos a partidos de la selección hondureña rumbo a la Copa del Mundo.

Durante varios años Media World transmitió estos sobornos de sus cuentas en Estados Unidos, mediante un intermediario, a cuentas en el extranjero controladas por familiares de Hawit.

Asimismo, Hawit intentó entorpecer las investigaciones en su contra luego de que el caso fuera hecho público en mayo de 2015, al crear contratos falsificados para ocultar los sobornos, de acuerdo con la procuraduría.

El caso contra Hawit forma parte de una investigación más amplia iniciada por autoridades de Estados Unidos en contra de más de 40 funcionarios ligados a la FIFA que supuestamente participaron en esquemas de sobornos, y que ascienden a 200 millones de dólares.

NTX