La esgrimista Paola Pliego dijo que jamás incurrió en algún factor para tener ventaja sobre sus demás competidoras y nunca, de manera consciente, pudo haber consumido sustancia alguna como la modafinil que reportó la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés).“Sé que no cometí ningún acto consciente en contra de los lineamientos, o acto alguno que pudiera afectar mi carrera como deportista de alto rendimiento”, señaló la esgrimista que forma parte del conjunto que acudirá a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

La competidora sostuvo que la sustancia encontrada en su cuerpo producto del análisis antidoping, “jamás lo había escuchado mencionar y nunca sospeché que estuviera en mi cuerpo, en análisis toxicológico de la WADA me informó tanto de la existencia del modafinil como de su supuesta presencia en mi sistema”.

Acompañada por el equipo femenil de esgrima, que competirá en los Juegos Olímpicos de Río 2016, la queretana afirmó que no pone en tela de juicio la labor de la instancias internacionales encargadas de velar por el Juego Limpio en el deporte, pero está tranquila porque sabe que no consumió nada fuera de lo normal.

Recordó que el 28 de julio pasado recibió, a través de correo electrónico, la información firmado por el administrador de Anti Doping en la Federación Internacional de Esgrima, que su resultado de la prueba A, que recolectó la WADA, resultó “análisis adverso con el estimulante modafinil”.

La esgrimista apuntó que padece de asma y por consiguiente ingiere grandes cantidades de magnesio y si además hubiera consumido alguna sustancia podría haber puesto en peligro su vida y desde luego su carrera deportiva.

Refirió que por ende, sus abogados y ella agotaran todas las instancias para probar su inocencia, “pensando solamente en el futuro, decididos agotar todos los recursos legales a nuestro alcance y al mismo tiempo sometiéndonos con humildad y respeto a las decisiones finales de las autoridades olímpicas”.

Agradeció al gobernador de Querétaro por su respaldo e informó que tendrá que esperar a que se abra la muestra B para conocer el resultado final de lo que se le presume.

De acuerdo con la competidora, llevar el caso a instancias legales tiene un costo de 50 mil euros (unos 950 mil pesos), por lo que confía en que la segunda muestra registre el resultado que espera porque está limpia de cualquier sustancia prohibida.

La competidora deberá esperar hasta el 4 de agosto si acude o no a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

NTX