Ibtihaj Muhammad, es una mujer musulmana de nacionalidad estadunidense que en los Juegos Olímpicos Río 2016 rompió el molde y su deseo es sobresalir en esgrima, brillar más por lo deportivo que por lo social y cultural.En la justa veraniega, que se desarrolla en el “gigante sudamericano”, Muhammad es la primera deportista norteamericana en competir con el hiyab, velo que cubre la cabeza de las mujeres que practican el Islam.

La deportista de 30 años de edad superó las barreras que eso conlleva, dejó atrás los prejuicios y presume el hecho de participar en Río 2016 con la bandera de Estados Unidos y con sus creencias aceptadas.

“No tuve ningún modelo a seguir cuando comencé, y muchas veces tuve que escuchar comentarios por ser negra o por ser musulmán. Me dolía mucho”, indicó la esgrimista, a quien no le importa usar el hiyab aun con la careta y rejilla protectora, artículos que podrían dificultar la visibilidad.

Sobre su gusto por la esgrima señaló: “Cuando me fijé en este deporte, no había mucha diversidad. Sólo quería romper con el estereotipo y desafiar la idea que la gente tenía de cómo debía verse un esgrimista”.

“Cuando me dijeron que nunca había habido una mujer musulmana con hiyab en el equipo olímpico estadounidense, ése fue solo otro desafío para mí”, aseveró.

Por encima de los inconvenientes, Ibtihaj Muhammad ahora tiene la tarea de demostrar que el deporte es universal y el próximo lunes se medirá con la ucraniana Olena Kravatska.

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