El esgrimista mexicano Julián Ayala comentó que los Juegos Olímpicos de Río 2016 fueron un reto donde en menos de cinco minutos debió buscar la victoria ante el actual campeón olímpico, el húngaro Aron Szilagyi, aunque no pudo.

Ayala cayó este miércoles por 9-15 ante el húngaro y de esta manera quedó eliminado de la competición de esgrima, en la modalidad de sable, en la fase de los 32.

“No entré a perder, sino a ganar. Entré con todo, dominé el nervio del principio, pero no se pudo”, afirmó.

Indicó que a pesar de la derrota se va con la satisfacción de saber la realidad de unos Juegos Olímpicos y darse cuenta que no es lo mismo ver las competencias por televisión que estar en el escenario, en representación de una nación.

“No tengo palabras para describir cómo fue allá adentro, pero no es una competencia como una Copa del Mundo o Juegos Panamericanos”, asentó el deportista, quien al término del primer set estaba en desventaja 8-1.

Refirió que Río 2016 significó un verdadero reto porque medallistas mundiales se quedaron fuera y no había cabida para los novatos que llegaron con la idea de soñar.

De igual manera, añadió que antes de su competencia tuvo que regresar a la Villa Olímpica por una chaqueta electrónica, ya que nadie comentó la necesidad de ella y desde luego ignoró que la prestarían en la instalación.

Respecto a la eliminación de todo el equipo mexicano del torneo olímpico, sostuvo que desde el 2004 comenzó el paso histórico de la esgrima en justas olímpicas, y ahora en Río 2016 se acudió con un equipo de ocho competidores y eso es muestra del trabajo realizado.

 

NTX