El Sevilla, que pareció que en ningún momento tuvo que forzar para doblegar al Betis, ganó por 4-0 y superó los octavos de final por un global de 6-0, lo que dejó claro que el conjunto verdiblanco, que acumula nueve partidos seguidos sin ganar entre Liga y Copa, sigue con el norte perdido.

Los béticos sumaron su quinta derrota seguida y seis partidos sin marcar, números muy negativos que se agrandan con su eliminación sin contemplaciones en el derbi copero.

Difícil lo tenía el equipo del barrio de Heliópolis tras el 0-2 encajado el pasado miércoles en el Benito Villamarín, pero el hecho de la destitución de su entrenador Pepe Mel el domingo y la llegada al banquillo de manera provisional de Juan Merino podía servir de revulsivo a un conjunto que tenía poco que perder.

Fue el propio técnico gaditano, que ha desarrollado casi toda su carrera profesional en el conjunto verdiblanco, el que dio a este partido un carácter de ‘final’ al ser un derbi y por ello sacó de inició a todos sus jugadores de peso.

Unai Emery también avisó de la seriedad con la que el Sevilla se tomaba el choque y recordó anteriores disgustos de su equipo en el torneo copero, con lo que puso desde el inicio a un ‘once’ de mucha garantía.

No perdonó la formación de Nervión en la primera ocasión de gol que tuvo, en una larga jugada con la triangulación entre muchos jugadores que acabó con remate final de José Antonio Reyes de cabeza desde el área chica.

Los visitantes, tras el tanto encajado a los cuatro minutos, intentaron presionar para que su ‘eterno rival’ no tuviera el dominio del balón, aunque no lo hicieron con demasiada precisión y el Sevilla no pasó apuros en su área, donde Rubén Castro siempre se encontró muy solo y sin colaboración para que le llegaran balones.

Entró el partido en el último cuarto de hora de la primera parte con un Sevilla que jugó con solvencia y que esperó a robar el esférico para irse al ataque.

Si en el primer gol los visitantes no estuvieron muy finos en la defensa, también contribuyeron en el segundo sevillista, que llegó en el minuto 34 a la salida de un córner que los béticos no supieron defender y que acabó con remate del central francés Adil Rami dentro del área grande libre de marca.

Hasta el descanso, los locales no tuvieron ningún problema para controlar la situación ante un adversario que no dispuso de ninguna ocasión de peligro en este período.

En la reanudación el Sevilla pareció menos intenso ante un rival que acumuló a más jugadores en el ataque y movió con más rapidez el balón en busca de la portería que defendió Sergio Rico.

Con el canterano bético Fabián en el terreno en lugar de Dani Ceballos y con el Sevilla impreciso en los pases, los de Juan Merino lo intentaron y llegaron sus primeros remates a puerta con intención, del lateral derecho italiano Cristiano Piccini, del argelino Foued Kadir, otro jugador que salió en este período, o del brasileño Petros dos Santos, todos fuera.

A los de Emery les duró poco el balón y se preocuparon de que sus adversarios no le pusieran en demasiados problemas en el transcurrir de un partido que tenían muy favorable.

Además, el técnico vasco sacó recambios de refresco ya pensando en otras cosas y le vino bien, porque lo que el Betis fallaba el Sevilla no, y el francés Kevin Gameiro, a los pocos segundos de salir, marcó el tercero, y su compatriota Gaël Kakuta, otro recambio, el cuarto poco antes de la conclusión ante un rival entregado.

– Ficha técnica:

4 – Sevilla: Sergio Rico; Mariano, Rami, Kolodziejczak, Escudero; N’Zonzi, Iborra; Reyes (Krohn-Dehli, m.73), Éver Banega (Kakuta, m.64), Konoplyanka; y Llorente (Gameiro, m.73).

0 – Betis: Adán; Piccini, Bruno, Pezzella, Vargas; Petros, Digard (Kadir, m.60); Joaquín, Dani Ceballos (Fabián, 46), Portillo; y Rubén Castro (Jorge Molina, m.83).

Goles: 1-0, M.04: Reyes. 2-0, M.34: Rami. 3-0, M.73. 4-0, M.89: Kakuta.

Árbitro: Antonio Miguel Mateu Lahoz. Amonestó al visitante Rubén Castro y a los locales Iborra (m.41) y Krychowiak (m.41, en el banquillo).

Incidencias: Partido de vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante cerca de 37.000 espectadores. EFE