El Chelsea se dejó este miércoles dos puntos al empatar en casa con el West Brom (2-2) y vio cómo se aleja un poco más su sueño de jugar en Europa la próxima temporada.

Tras un comienzo de curso nefasto, los del suroeste de Londres parecían haber encauzado el rumbo con la llegada del holandés Guus Hiddink al banquillo, después de haber sumado dos triunfos consecutivos, uno en Liga (0-3 al Crystal Palce) y otro en Copa (2-0 al Scunthorpe).

Las esperanzas de disputar competición europea el año que viene pasaban por no volver a dejarse puntos en casa, empezando hoy mismo ante un West Brom que llegaba al duelo como decimotercero en la tabla.

Apenas hizo rotaciones Hiddink, que solo introdujo dos cambios (John Terry por Gary Cahill y John Obi Mikel por Ramires) con respecto al equipo que ganó el domingo al modesto Scunthorpe en la Copa de Inglaterra.

En el West Brom, por contra, Tony Pulis volvió a dejar de inicio en el banquillo al goleador Saido Berahino, alimentado los rumores que lo vinculan con un traspaso lejos de The Hawthorns. Así pues, el venezolano Salomón Rondón fue el encargado de liderar el ataque de los ‘Baggies’ en Stamford Bridge.

A los nueve minutos se adelantaron los locales gracias a un tanto del lateral español César Azpilicueta, que aprovechó un ‘pase de la muerte’ de Branislav Ivanovic desde la derecha para rematar a placer y batir a Boaz Myhill.

Supieron rehacerse sin embargo los visitantes, que elevaron su juego y pasada la media hora de juego consiguieron igualar la contienda merced a Craig Gardner.

El centrocampista, que había salido al terreno de juego en el minuto siete en sustitución del lesionado James Morrison, soltó un latigazo seco y raso desde 30 metros que se coló por el palo derecho de Thibaut Courtois para silenciar el coliseo ‘Blue’.

En la segunda mitad, y ya con el joven brasileño Kenedy sobre el campo en lugar de Pedro Rodríguez, mejoró el Chelsea, que tuvo su recompensa en el minuto 73 con un autogol de Gareth McAuley.

Un buen centro desde la derecha de Willian intentó rematarlo Kenedy de tacón, pero no llegó y McAauley desde atrás introdujo el balón en su propia portería.

Con los hinchas locales celebrando casi el triunfo llegó el segundo y definitivo tanto del West Brom, obra de James McClean en el minuto 85.

A falta de escasos cinco minutos para el final, el atacante irlandés recogió un rechazo en la frontal para batir a Courtois con un disparo suave y decretar el 2-2 final.

Con este empate el Chelsea, que ve cada vez más lejano el sueño europeo, se mantiene en decimocuarta posición de la tabla, con 24 puntos, a tres de su rival de hoy, decimotercero, y a diez de los puestos de Liga Europa. EFE