El serbio Novak Djokovic confirmó una vez más la razón por la cual es el número uno del mundo y este domingo se llevó la final del Masters 1000 de París al vencer por parciales de 6-2 y 6-4 al británico Andy Murray, su escolta en el escalafón mundial.

El Balcánico saltó a la cancha parisina con el objetivo de obtener su sexto masters del año, pero enfrente tuvo a un Murray con sed de triunfo que al inicio puso cierta resistencia, la cual al final no fue suficiente, tras 1:33 horas de juego.

El primer set, Djokovic rompió un par de veces el servicio de su rival lo que, aunado a su 75 por ciento de efectividad al ganar su primer servicio, le permitió llevarse la manga por 6-2, ante la atónita mirada de un número dos del mundo.

Los sembrados uno (Djokovic) y dos (Murray) salieron para el segundo set con objetivos distintos, pues mientras “Braveheart” quería reponerse de una desastrosa primera manga, “Nole” deseaba finiquitar el duelo de este torneo, el último previo a la Copa de Maestros de Londres.

Las cosas mejoraron para el escocés, que hasta en cierto momento pudo hacer algo contra el originario de Belgrado al romperle en una ocasión el servicio, pero al final con buenos tiros y dos rupturas de servicio el serbio se llevó el parcial 6-4, con lo que se llevó el trofeo de campeón.

Con este resultado, “La perfección serbia” se adjudicó su sexto masters del año luego de que había conquistado Indian Wells, Miami, Montecarlo, Roma y Shanghai; además de que representó su décimo título de la temporada, con lo que igualó lo hecho durante 2011, su mejor año dentro de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP)

El próximo torneo para ambos será la Copa de Maestros que se disputará en Londres a partir del 15 de noviembre, aunque Murray podría desistir de participar a fin de llegar en condiciones óptimas a la final de la Copa Davis que Gran Bretaña disputará del 27 al 29 de noviembre contra Bélgica.

NTX