Tres años después de su último partido en la central de Wimbledon, el argentino Juan Martín del Potro volvió a pisar el césped de “la Catedral” para avanzar a la tercera ronda, con una victoria ante el suizo Stan Wawrinka por 3-6, 6-3, 7-6 (2) y 6-3.

“Es increíble, acabo de vencer a uno de los tíos que juegan mejor. No esperaba ganar, pero me he superado a partir del segundo set, y he estado disfrutando este momento”, dijo Del Potro nada más confirmar su victoria.

“Esta es mi segunda o tercera carrera”, señaló al referirse a sus múltiples operaciones de muñeca, “quiero jugar tenis de nuevo, lo he pasado muy mal, es una gran sensación y me gusta”.

“Ahora estoy en la tercera ronda de un Grand Slam después de tres años. Todo lo que viene a continuación es positivo y estoy en el buen camino para hacerlo bien al cien por cien”, añadió.

Aquel verano de 2013, “Delpo” cayó en semifinales frente al serbio Novak Djokovic en un duro partido por 7-5, 4-6, 7-6 (2), 6-7 (5) y 6-3. Este viernes, con el techo cerrado debido a la lluvia, el jugador de Tandil dejó fuera de combate al cuarto favorito en dos horas y 44 minutos.

Este mismo viernes 1 de julio, pero hace 50 años, Manolo Santana consiguió el primer título de Wimbledon para el tenis español al derrotar en la final al estadounidense Dennis Ralston, en esa misma pista, en la que el jugador de Tandil logró la cuarta victoria en seis encuentros ante Wawrinka, y la cuarta consecutiva además.

Ambos jugadores no se veían las caras desde las semifinales de Estoril (Portugal) hace cuatro años. Y el duelo entre estos dos excampeones del Grand Slam (Del Potro ganó el Abierto de EE.UU. en 2009 y Wawrinka el Abierto de Australia en 2014 y Roland Garros 2015) llenó el templo del tenis inglés.

Le costó a Del Potro tomar el pulso al partido, porque Wawrinka, más seguro con el servicio, se hizo con el primer set en 27 minutos. Pero el de Tandil no desfalleció y logró apuntarse el segundo, con cierta intriga, pues en la primera bola de partido, el juez de silla sueco Mohamed Lahyani la cantó fuera, y cuando ya los dos jugadores se encontraban sentados, el Ojo de Halcón obligó a repetir el punto.

Ambos confiaron en este artilugio, aunque Wawrinka falló más de lo debido en sus apreciaciones. En una de ellas, con servicio del argentino, el bote fue claro dentro de campo de recepción de saque. “Pero ¿qué pasa hombre?” le dijo Juan Martín, y Stan contestó colocando sus dedos alrededor de sus ojos, como si necesitara gafas.

En el desempate, “Delpo” se mostró mucho más seguro y tomó ventaja de inmediato para ganarlo con autoridad.

Los nervios acudían al holandés Richard Krajicek, excampeón de Wimbledon y al sueco Magnus Norman, ambos entrenadores de Wawrinka, mientras que el venezolano Daniel Vallverdú, técnico de “Delpo” para este Wimbledon, animaba a su discípulo.

El cuarto y definitivo se saldó con una rotura de Delpo en el octavo juego. Luego, el argentino confirmó con su saque su gran victoria, y acto seguido alzó los brazos y se santiguó, dando gracias por un triunfo que ha esperado tres temporadas, e incluso se hizo un autorretrato con un aficionado.

Del Potro se enfrentará ahora contra el ganador del encuentro entre el estadounidense Donald Young y el francés Lucas Pouille (32).

 

EFE.