El exseleccionador español de fútbol, Vicente Del Bosque, aseguró que se marcha con “la conciencia tranquila y la sensación del deber cumplido con el fútbol español” en una entrevista concedida a la página web de la FIFA.

Del Bosque, que asumió el cargo después de que España ganara la Euro 2008 de la mano de Luis Aragonés, continuó con los éxitos en el Mundial de Sudáfrica 2010 y en la Euro 2012 para cerrar un ciclo de títulos histórico en el fútbol español.

Posteriormente, resultados negativos en el Mundial de Brasil 2014 y en la reciente Eurocopa de Francia 2016 promovieron las críticas, aunque el entrenador asegura que habría dado un paso al costado incluso ganando otro campeonato continental.

“He sido feliz entrenando a la selección española. Hemos tenido años muy buenos. Incluso en estos años del Mundial de Brasil y la Eurocopa de Francia, que no han sido tan positivos. Yo hago un análisis más global. Sé que han habido cosas muy buenas”, reflexionó el salmantino.

El entrenador aseguró que las críticas son normales en los momentos bajos y que “no podemos luchar contra aquellos que permanentemente están en contra de la selección española”, dijo. Además, agregó que, durante su ciclo al frente de la selección española, “hemos generado más simpatía y afecto que lo contrario”.

Cuestionado sobre la parte más difícil de su trabajo, Del Bosque explicó que el mayor reto fue tomar decisiones en las convocatorias: “a veces, en la elección de jugadores, tal vez hemos perjudicado a alguno… sin ninguna maldad nunca”.

En relación a la persona que lo releve en su cargo y el estilo de juego que decida aplicar, el director técnico español aclaró que “cada uno vemos el fútbol de una forma” y que “el siguiente seleccionador debe tener absoluta libertad para obrar como crea conveniente”.

 

EFE