El portugués Cristiano Ronaldo trabajó al mismo ritmo que el resto de sus compañeros en el entrenamiento del Real Madrid en la ciudad deportiva de Valdebebas, a tres días de la final de la Liga de Campeones, midiendo esfuerzos pero sin mostrarse mermado por el fuerte golpe que le impidió terminar la sesión del martes y que no le impedirá jugar en Milán.

Zidane recibió noticias tranquilizadoras al comprobar el buen estado de Cristiano Ronaldo. El ‘bocadillo’ que sufrió el martes tras un empujón de Dani Carvajal que provocó un fuerte choque con Kiko Casilla, hoy ya estaba olvidado y pudo ejercitarse con normalidad enfocando el duelo ante el Atlético de Madrid.

Cristiano no forzó, completó gran parte de la sesión pero se reguló sin jugar al máximo en los partidos de entrenamiento con los que acabó una mañana marcada por el trabajo con balón en la combinación de ejercicios de circulación y presión.

Con la ausencia del francés Raphael Varane, baja en la final de la Liga de Campeones y en la Eurocopa, el colombiano James Rodríguez trabajó al máximo con el grupo superados problemas musculares y Álvaro Arbeloa se ejercitó en solitario en el interior de las instalaciones de la ciudad deportiva madridista.

Los canteranos Carlos Abad, Marcos Llorente, el noruego Martin Odegaard y Borja Mayoral reforzaron a la primera plantilla en la mañana de trabajo.

Zidane acabó dividiendo a su plantilla en cuatro grupos para la disputa de partidos en dimensiones reducidas. El equipo que se hizo con la victoria fue el formado por Abad, Dani Carvajal, Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Odegaard y Mayoral.

 

EFE