Los deportistas de Rusia y Kenia deberán someterse a una evaluación individual por parte de las federaciones internacionales para ser considerados elegibles para los Juegos de Río y participar en los mismos, según explicó el presidente del COI, el alemán Thomas Bach.

El anuncio fue hecho por Bach al término de una Cumbre Olímpica celebrada en Lausana en la que el COI ha estudiado la situación de los países en los que la organización nacional antidopaje ha sido declarada no conforme por la Agencia Mundial (AMA), por su deficiente sistema antidopaje.

“De acuerdo al informe de la AMA, con sustanciales acusaciones en particular a Rusia, la conclusión de la cumbre es que la declaración de no cumplimiento crea serias dudas sobre la presunción de inocencia de los deportistas de esos países”, dijo Bach.

El presidente del COI añadió que “cada atleta de esos países tendrá que ser declarado elegible por cada federación internacional tras una evaluación individual y las federaciones internacionales tendrán en cuenta todas las evidencias y circunstancias”, añadió.

Esto abre la puerta a que algún atleta ruso compita en los Juegos de Río si la IAAF le da su permiso para que lo haga, tras descartar de forma concreta en su caso que haya violado las reglas antidopaje.

Thomas Bach se refirió a los casos de México y España, países declarados no cumplidores con el Código de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), y señaló que se trataba “cuestiones administrativas” sin nada que ver con los problemas de Rusia y Kenia.

De hecho, México será considerado cumplidor en unos días. España depende de un cambio de legislación imposible hasta que haya un nuevo Gobierno.

Bach expuso los cuatro puntos incluidos en la declaración de la cumbre, que fueron aprobados por unanimidad, y que en primer lugar confirma el “respeto y el apoyo a la decisión de la IAAF” de mantener de manera general la exclusión de los atletas de Rusia de los Juegos de Río del próximo agosto.

La misma insiste en que todos aquellos que sean responsables de actos de dopaje “deben estar fuera de los Juegos de Río”, según indicó Bach, quien confió en disponer “lo antes posible” de los resultados de los reanálisis de las muestras conservadas de las dos últimas ediciones de los Juegos de Pekín 2008 y Londres 2012 para iniciar los procedimientos disciplinarios en los casos que corresponda.

El tercer punto de la declaración incide en no centrarse únicamente en sanciones a los atletas e invita a las autoridades responsables a “hacer un esfuerzo para sancionar a todos aquellos que puedan estar implicados, entrenadores, médicos y todas las personas relacionadas con casos de dopaje”.

“La cumbre también ha reconocido que el sistema antidopaje tiene deficiencias y debemos ser conscientes de nuestras responsabilidades”, dijo Bach.

Se acordó asimismo convocar en 2017 una cumbre antidopaje extraordinaria con la AMA, y previamente, el próximo octubre, debatir algunas proposiciones en busca de un sistema antidopaje independiente, pero con la implicación de todas las partes.

 

EFE