La decisión de Pep Guardiola de cerrar un ciclo en el Bayern Múnich y la destitución del portugués José Mourinho en el Chelsea, han provocado movimientos en clubes grandes europeos que hacen del 2016, un año de bailes de entrenadores.

En plena temporada, sin esperar la llegada del nuevo año y para evitar continuas especulaciones que afecten al rendimiento de su equipo, Guardiola anunció el fin de su etapa en el Bayern, primer club que dirige tras convertirse en el técnico más laureado de la historia del Barcelona.

El potente club germano no ha tardado en encontrar un sustituto a la altura de Pep. Nada de pruebas ni apuestas de futuro. El elegido es el italiano Carlo Ancelotti, único en activo que ha conquistado tres Copas de Europa, la última la ansiada Décima para el Real Madrid que acabó empujándole a un año sabático por una campaña posterior sin títulos grandes.

Juventus, AC Milan, Chelsea, Paris Saint-Germain y Real Madrid ya forman parte del selecto club de grandes en el currículum de un técnico acostumbrado a dirigir grandes proyectos que encarará un nuevo reto en Alemania.

Lo buscará en otro país Guardiola, leyenda en el Barcelona y tras enseñar al Bayern que además de la fuerza y potencia física se puede conquistar títulos cuidando el balón. Todo indica a que ha fijado sus nuevas ilusiones en el fútbol inglés. Un club parece aventajado el resto, el Manchester City, gracias a la unión con su director deportivo Ferrán Soriano y el director de fútbol Txiki Beguiristain.

Hasta el chileno Manuel Pellegrini ve ya a Guardiola como su sustituto. Sólo la conquista de una Liga de Campeones inaccesible para el Manchester City hasta la fecha podría dar un giro. El otro poderoso club de Manchester, el United, también medita otro cambio de rumbo. Sin la estabilidad deseada tras las décadas de Sir Alex Ferguson, el proyecto del holandés Louis Van Gaal hace aguas y la disponibilidad de Mourinho en el mercado más el deseo del portugués de en el algún momento unirse a los ‘diablos rojos’, aumentan las especulaciones.

Mourinho, que ya tiene en su mesa una propuesta del Roma italiano, optará al banquillo del Manchester United cuando haya movimiento o incluso podrá cumplir su sueño de dirigir a su selección, Portugal, tras la Eurocopa 2016. Todo está en el aire, como su regreso al Real Madrid. En la cabeza de Florentino Pérez parece que, de momento, solo hay un nombre si Rafa Benítez no endereza el rumbo en la presente temporada: Zinedine Zidane.

El Chelsea, de momento, acude al éxito de su pasado para firmar hasta final de temporada al holandés Guus Hiddink. Tendrá tiempo para decidir el nuevo técnico, con el argentino ‘Cholo’ Simeone como uno de los preferidos del ruso Roman Abramovich.

El 2016 dejará grandes movimientos en los banquillos y en el horizonte la posibilidad cada día más firme de un reencuentro que llena de morbo al fútbol mundial: Pep Guardiola ante José Mourinho. El fútbol inglés sería el nuevo escenario.

 

EFE