Hace casi 14 meses, la NFL se conmocionó con las imágenes del aparatoso choque sufrido por el mariscal de campo Cam Newton, pero ese día “Superman” volvió a nacer, al grado de estar muy cerca de hacer historia en el Súper Tazón 50.Si Newton ya había dado muestra de su talento durante su etapa colegial, con Panteras de Carolina perfeccionó sus habilidades y le dio la razón a quienes lo reclutaron como primera selección global del Draft 2011, procedente de los Tigres de la Universidad de Auburn.

No obstante, aquel accidente fue un claro parteaguas para él, tanto dentro como fuera del emparrillado, y será este 7 de febrero cuando tenga una cita con la historia, en el “juego grande” ante Broncos de Denver, una victoria suya significaría establecer una proeza nunca antes vista.

Nacido hace 26 años en College Park, Georgia, Cameron Jerrell Newton se convirtió en el tercer representante de su escuela en ganar el Trofeo Heisman (2010), con más del 81 por ciento de votos en su favor, y en ese mismo año guió a los suyos para conquistar el otrora Campeonato Nacional Universitario de Futbol Americano BCS.

Cuando decidió dar el salto a la NFL, en 2011, Carolina apostó por él en lo que fue la primera vez que este equipo tuvo el primer pick global del Draft en la NFL.

Newton respondió con 310 pases completos de 517 posibles, cuatro mil 51 yardas y 21 envíos a la “tierra prometida” a cambio de 17 intercepciones, fue capturado 35 veces y logró un rating de 84.5 puntos. Asimismo, logró 126 acarreos para 706 yardas, celebró 14 anotaciones y perdió en dos ocasiones el ovoide.

Fue elegido como el Mejor Novato Ofensivo de toda la campaña, con méritos como el que su cosecha de yardas por pase fue la segunda más alta en la historia de la franquicia en un mismo año, sólo por detrás de Steve Beuerlein, responsable de cuatro mil 436 en 1999.

Para redondear su debut, fijó algunos récords como novato: 35 touchdowns totales (21 por pase y 14 terrestres) y su ganancia de yardas; aunado a que sus 14 festejos producto de acarreos marcaron la máxima cantidad para un pasador en los anales de la NFL. Además recibió una invitación al Tazón de los Profesionales como suplente.

La euforia de su primer ciclo bajó un poco en 2012, pero repuntó para el siguiente, cuando condujo al equipo a la primera de sus tres coronas consecutivas en la División Sur de la Conferencia Nacional (NFC), en ese 2013 repitió como asistente al “Pro Bowl”.

En 2014, “Superman” presentó una lesión en las costillas y por primera vez se perdió un cotejo de temporada regular, después navegó irregularmente en los próximos 13 encuentros, hasta que vino el accidente automovilístico que dejó sin aliento a sus compañeros, quienes pronosticaban consecuencias graves tras ver las fotos de la camioneta deshecha.

Para sorpresa de todos, el saldo del percance “apenas” fue de dos fracturas en las apófisis transversas de sus vértebras lumbares y casi de inmediato, Newton estuvo de vuelta y el equipo avanzó a playoffs con marca negativa para ser eliminado en ronda divisional.

En la campaña de 2015, el dorsal 1 “felino” reapareció “corregido y aumentado”, obtuvo cinco premios como Mejor Ofensivo de la Semana por el “viejo circuito”, recibió varios galardones individuales otorgados por distintos organismos, entre ellos un par de los escritores de futbol profesional de América (PFWA).

Sus estadísticas durante 16 compromisos de calendario regular finalizaron en 296 aciertos de 495, tres mil 837 yardas, 35 disparos a las diagonales, 10 “pecados”, 99.4 unidades de rating, 132 acarreos para una ganancia de 636 yds, una decena de anotaciones y cuatro balones sueltos.

Luego de este ciclo de ensueño, marcado también por el nacimiento de su primogénito, Newton vivirá un fin de semana crucial en su aún corta trayectoria; en primera instancia, para la ceremonia de la noche del sábado, la mayoría de los pronósticos lo dan como ganador del premio al Jugador Más Valioso (JMV) de toda la temporada.

Mientras que el domingo, pisará la grama del Levi’is Stadium en busca del trofeo Vince Lombardi, el cual sería el primero tanto a nivel personal como para la franquicia.

En caso de que salga airoso ese par de días, entonces el renacido héroe de Charlotte inmortalizará con letras doradas su nombre, pues sería el primer quarterback de todos los tiempos en presumir en sus vitrinas el Heisman, el cetro de la Asociación Nacional Atlética Colegial (NCAA), el galardón al JMV de la temporada y el Súper Tazón.

NTX