Cansancio y aburrimiento fueron las notas dominantes que dejaron hoy las últimas dos ruedas de prensa ofrecidas por algunos jugadores de los Broncos de Denver y los Panthers de Carolina antes de concentrarse en el partido del Super Bowl 50 que van a disputar el próximo domingo.

Mientras que el veterano mariscal de campo Peyton Manning fue el centro de atención en la rueda de prensa de los Broncos, sin que de nuevo quisiese hablar del futuro, Cam Newton acaparó la atención con los Panthers, pero sin ofrecer nada nuevo que no fuese estar listo para lo que ha definido el gran partido de su carrera.

Manning, aunque no quiso hablar de su futuro y si el partido del domingo era el último de su carrera profesional, si reconoció que había contactado a los cinco entrenadores que ha tenido de durante su carrera profesional en busca de mentalizar de nuevo todas las enseñanzas que ha recibido desde que llegó a la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) en 1998.

“He jugado para cinco entrenadores y esta semana he recibido sus consejos”, explicó Manning. “Es algo especial y que me hace mucho bien en todos los aspectos”.

En ese sentido dijo que habló con Tony Dungy e intercambio varios mensajes de texto con Jim Mora cuando ambos estuvieron con los Colts de Indianápolis.

También recibió llamadas de Jim Caldwell, otro entrenador en jefe con los Colts y John Fox, el primero que tuvo cuando llegó a los Broncos, además que habló con Tony Reginelli y Phillip Fulmer, los que guiaron en sus etapas de colegial y universitario, respectivamente.

“Su aportación es muy importante para mi de cara al Super Bowl porque cada uno de ellos tienen diferentes estilos, filosofías que le ayudan a la hora de valorar las inquietudes que se le van a presentar en el partido del domingo al igual que el plan de juego y ejecución.

Por su parte, el receptor abierto Demaryius Thomas, declaró que todas las mañana se acerca Manning para comentar con los receptores lo que considera útil de cara al duelo con los Panthers tras consultar con sus exentrenadores, de los que se siente orgulloso.

El sentir generalizado entre los jugadores de los Broncos es que Manning, de 39 años, se encuentra de nuevo en su mejor momento de forma física después de la lesión de pie que sufrió y que le costó perderse siete partidos de la temporada regular.

Manning rechazó comentar sobre la posibilidad de que estos mismos Broncos hubieran llegado al Super Bowl con Fox, quien fue despedido al final de la temporada pasada, un año después de que perdieron el Super Bowl XLVIII contra los Seahawks de Seattle.

“John Fox fue una de las grandes razones por las que vine a Denver. Tuvimos tres muy buenos años juntos. Teníamos un equipo especial en el Super Bowl, pero nos venció un mejor equipo, pero al margen del resultado siempre le estaré agradecido por todo lo que hizo por mi”, destacó Manning. “Ahora es otra realidad y a la que tenemos que enfrentarnos”.

Si Manning, habló al menos habló de sus exentrenadores y su valor de cara al partido del domingo, Newton dedicó su sesión con los periodistas a recordarles que ya les había contestado las preguntas que le hacía de nuevo.

En cuanto al apartado deportivo como tal, Newton reiteró que estaba en su mejor momento, tenía una gran confianza en el resto de sus compañeros, pero ahora llegaban los días de concretar todo la estrategia de cara al partido del domingo.

“Todos tenemos la confianza de hacer un buen partido y culminar una gran temporada, pero hay que jugar el domingo y superar a un rival como los Broncos no será una misión fácil, al contrario, muy complicada y difícil”, destacó Newton. “Pero llegaremos preparados para el reto”.

Antes de la presencia de los jugadores de los Panthers había salido a hablar con los periodistas el entrenador en jefe del equipo, el hispano Ron Rivera, que reiteró la importancia de a partir de ahora centrarse por completo en todo lo relacionado con el partido.

“Nos quedan únicamente dos sesiones de entrenamiento y tenemos que aprovecharlas al máximo de cara a mejorar aquellas cosas en las que tengamos campo para hacerlo”, destacó Rivera. “Pero sobre todo mentalizar a los jugadores que se trata de un partido más, que no tienen que ponerse una presión extra sino estar tranquilos y hacer bien las cosas”.

Rivera volvió a reiterar que cuando ambos equipos salten al campo del Levi’s Stadium, de Santa Clara (California), no habrá ningún favorito y al final ganará y será el nuevo campeón del Super Bowl 50 el que mejor haga las cosas durante todo el partido y cometa menos errores, que esperaba fuesen los Panthers.EFE