Dos días después de convertirse en el primer atleta de la historia que conseguía tres oros olímpicos en 100 metros, el jamaicano Usain Bolt regresó a la pista azul del estadio de Engenhao para cumplir el trámite de la primera ronda de 200 metros.

Hoy bajo un sol de justicia, Bolt se apostó en los tacos de salida para correr la octava serie por la calle cinco. Menos comunicativo y más serio que otras veces, el astro jamaicano, con rostro que reflejaba cansancio, se limitó a cubrir el expediente con una marca de 20.28.

Su principal enemigo, el estadounidense Justin Gatlin obtuvo su clasificación con casi tanta facilidad, ganando la quinta serie con 20.42, camino de un nuevo duelo con Usain, esta vez en la distancia que con más holgura domina el jamaicano y, por tanto, con el segundo puesto como objetivo máximo.

La gran revelación de la primera ronda fue un español, Bruno Hortelano, reciente campeón de Europa en Amsterdam (tras la descalificación del holandés Churandy Martina por pisar fuera de su carril), que se metió en semifinales regalándose el triple lujo de ganar la segunda serie, batir a uno de los grandes, el jamaicano Yohan Blake, y rebajar en seis centésimas su récord de España.

Su registro de 20.12 fue el segundo mejor entre los 76 que cruzaron la meta en la primera ronda. Sólo el canadiense Andre de Grasse, ganador de la décima y última serie con 20.09, fue más rápido que el campeón español.

El costarricense Nery Brenes, que no pudo entrar en la final de 400, se regaló aquí un nuevo récord nacional al ganar la séptima serie con un registro de 20.20, por delante del campeón de Europa de 100, el holandés Churandy Martina.

Cuatro de las diez carreras tuvieron ganadores que hablaban español: el panameño Alonso Adward (20.19 en la primera); Hortelano en la segunda, el mexicano José Carlos Herrera (20.29 en la cuarta) y Brenes en la séptima.

Las semifinales de 200 se disputarán este miércoles y la final cerrará el programa en el estadio Olímpico un día después.

 

EFE