El francés Romain Bardet (Ag2r) revolucionó la clasificación general tras imponerse en solitario en la decimonovena etapa disputada entre Albertville y Saint-Gervais Mont Blanc, de 146 kilómetros, en la que el británico Chris Froome sufrió una caída que no le impidió retener el maillot amarillo.

Bardet, un ultraligero de 25 años, atacó poco antes de que Froome sufriera una caída a 12 kilómetros de meta, alcanzó al portugués Rui Costa, único superviviente de la escapada del día, y se lanzó en solitario hacia la gloria. Logró la primera etapa francesa y el segundo puesto de la general.

El ciclista galo alzó los brazos ante el delirio de sus compatriotas con 23 segundos de adelanto sobre los españoles “Purito” Rodríguez y Alejandro Valverde, segundo y tercero respectivamente. A su rueda cruzaron el sudafricano Louis Mentjes y del colombiano Nairo Quintana, que se sube al tercer escalón del podio.

Froome vio la cruz de la moneda, la parte menos amable del ciclismo. Una caída le tuvo contra las cuerdas, pero sus enemigos directos, menos Bardet, no le remataron cuando estaba en apuros. “El león de la sabana” tiró de coraje, y con la ayuda de Poels y Henao logró salvar los muebles, pues solo perdió en la cima 36 segundos.

Nada grave, pues Froome salvó el liderato con diferencias que le permitirán, salvo accidente, lograr su tercer Tour de Francia este domingo en París. Eso si, el resto del podio tuvo un vuelco considerable. El sablazo de Bardet eliminó al holandés Mollema y al británico Adam Yates y sus lugares los ocupan ahora el propio Bardet, a 4.11 y Nairo Quintana, a 4.27 minutos. “Un milagro”, según el colombiano.

En le pelea final, con Froome herido y el podio hirviendo, Alejandro Valverde jugó sus cartas, pero llegó tarde por la etapa. Es el primer español, séptimo, a 6.20.

Desde los primeros kilómetros de la etapa del Mont Blanc, el Astana asumió el papel habitual del Sky para controlar la carrera, síntoma de maniobra táctica para acercar a Aru al podio. Los hombres de Vinokurov metieron en una avanzadilla de 20 corredores a Lutsenko, y por detrás asumieron el ritmo ya desde la subida inicial al puerto no puntuable de Taamié.

En la fuga entraron además el polaco Majka y el belga De Gendt, en pugna por el maillot de la montaña que el polaco del Tinkoff aseguró tras pasar segundo el Forclaz y primero el Col de Bissane (categoría especial).

En Paris se enfundará el segundo maillot de rey de la montaña del Tour de Francia. Lo ha buscado, se trata del corredor que más kilómetros ha estado escapado en este Tour. También delante Anacona (Movistar), Tony Martin, el español Dani Navarro, en busca del tesoro que aún no ha encontrado después de varios intentos en escapadas, y Rui Costa.

La lluvia convirtió la carretera en un escenario peligroso en un momento en que la fuga se disolvía y el Astana estaba resuelto a echarla abajo. La bajada de Bissane y la aproximación al Saint Gervais resultó infernal.

Un sobresalto tras otro antes del ascenso final. Froome sufrió una aparatosa caída y siguió con la bicicleta de Geraint Thomas. Antes aterrizaron Dani Navarro y Mollema y se había retirado el holandés Tom Dumoulin.

Rui Costa atacó por delante ajeno al caos, y Bardet, que había saltado del grupo principal antes de que cayera Froome, encendió la mecha. El francés atrapó al portugués Rui Costa y enseguida abrió un minuto sobre Froome y resto de aspirantes al podio.

“El león de la sabana”, herido en su costado derecho y sangrando por la pierna derecha sufrió para aguantar un ritmo que trataba de gestionar los efectivos del Sky. Aún quedaba el ascenso al Bettex (9,8 kms al 8 por ciento). Peligro para Froome. Los rivales olían sangre.

Pero no hubo ataques despiadados para cobrarse la pieza mayor. Astana desapareció en combate, sin rematar el trabajo de todo el día. El australiano Richie Porte tenso a fondo para soltar al líder, pero este aguantaba latigazo tras latigazo. Aún le restaba fuerza para no perder la prenda dorada.

No pudo seguir el postrero ataque conjunto de Porte y Quintana. Ambos soltaron a Froome, pero la herida de tiempo solo fue de 36 segundos. Un final emocionante, tenso, con intriga, que terminó con dos caras nuevas en el podio. Y el más feliz, Bardet, quien firmó su segunda etapa en el Tour. En 2015 se estrenó y fue declarado el más combativo. Se trata del espejo del ciclismo francés.

Este sábado se disputa la vigésima etapa entre Megève y Morzine, de 146,5 kilómetros.

 

EFE