El Barcelona medirá este miércoles la magnitud de su bache de resultados en su visita a Riazor, un campo en el que ha tenido acierto y triunfos en las cuatro últimas visitas y donde intentará prolongar esa serie ante el Deportivo para así poder cortar la racha de cuatro jornadas sin ganar en Liga que la ha hecho ceder toda la ventaja respecto al Atlético y el Real Madrid.

El campeonato se ha avivado con las tres derrotas consecutivas del Barcelona, que ha sumado un punto de los últimos doce y además ha sido eliminado de la Liga de Campeones, y el Deportivo puede convertirse en juez del torneo de la regularidad, ya que por Riazor pasarán dos de los tres candidatos al título.

Primero lo hará el equipo de Luis Enrique, al que solo ha derrotado en uno de sus veinte enfrentamientos más recientes, precisamente en la misma jornada que ahora, la 34, pero en la temporada 2007-08 (2-0).

El Deportivo también recibirá en Riazor al Real Madrid en el encuentro que cerrará la Liga, al que los blancos pueden llegar con opciones de proclamarse campeones después de haberle recortado al Barcelona, como el Atlético de Madrid, una ventaja que parecía definitiva.

El conjunto azulgrana espera que este sea el punto de inflexión a partir de donde cierre la hemorragia que ha dado vida a los equipos madrileños. Han sido cuatro jornadas para olvidar, pues en ellas el equipo azulgrana se lo ha dejado todo, desde el estilo de juego hasta la ventaja.

Fue en el partido de Villarreal donde todo empezó a torcerse para los barcelonistas, pues un empate (2-2) fue el arranque de un episodio que será recordado durante muchos años, al que le continuaron tres derrotas consecutivas: Real Madrid (1-2), Real Sociedad (1-0) y Valencia (1-2).

En el Barça son conscientes de que en estos momentos, con la mínima ventaja gracias a la diferencia de goles con el Atlético, con el que empata a 76 puntos, y con el Madrid (con 75), aún dependen de ellos mismos, pero las inercias parecen ir en sentido contrario, por lo que un nuevo tropiezo, que no sea una victoria en Riazor, podría instalar ya una crisis en la institución de difícil solución, si al finalizar esta jornada pierde el liderato.

Ya no hay tácticas ni estrategias que valgan a estas alturas, debido a que el Barcelona ha perdido el rumbo totalmente de su juego. Además, la magia de su piedra filosofal, en que se había convertido su tridente goleador, se ha esfumado, pues los goles han desaparecido. El Barcelona necesita un triunfo que le reafirme y le resitúe en la tesitura ganadora de forma urgente.

Para Riazor, el conjunto catalán pierde al sancionado Piqué, lo que motivará que se reestructure el eje defensivo, posiblemente con Marc Bartra, olvidado en el banquillo desde hace meses. La lesión de Mathieu obliga a ello, siendo también el belga Thomas Vermaelen una opción para acompañar a Javier Mascherano.

La sanción encubierta de Luis Enrique a Dani Alves el domingo pasado, al dejarle en el banquillo después de haber protagonizado en las redes sociales una actuación bastante criticada por los aficionados, posiblemente no aguante una jornada más, después de que su sustituto en el partido contra el Valencia (Sergi Roberto) no cuajó su mejor noche.

Debido a que la cita europea ha saltado del calendario barcelonista, no se espera mucho movimiento en el eje del equipo para rotar minutos, a pesar de que el turco Arda Turam, si supera la gastroenteritis que le ha afectado, podría regresar a la lista de convocados, tras un partido de sanción por acumulación de cartulinas. A ello, el lesionado Rafinha ha recibido el alta y para Luis Enrique el brasileño siempre ha aparecido como una opción para mover el banquillo.

Delante, el Barcelona sigue encomendándose a la inspiración de su tridente goleador, claramente en caída libre, pero aún con objetivos deportivos estimulantes, como la Liga y la Copa, para engancharse con fuerza a los seis partidos que aún le quedan al Barça por jugar esta temporada (cinco de Liga y la final de Copa).

Aunque el campo coruñés se le ha dado bien al Barcelona en los últimos años, el Deportivo consiguió puntuar ante el conjunto azulgrana a domicilio (2-2) esta temporada y la pasada, cuando certificó la permanencia en la jornada final después de levantarse de un 2-0.

A lo largo del campeonato, el equipo que entrena Víctor Sánchez del Amo se ha sentido cómodo al contragolpe y puede ser un hándicap para el Barcelona si se descuida en la retaguardia.

No obstante, el Deportivo actual está lejos del que sorprendió en la primera vuelta, solo ha ganado un partido en 2016, ha encajado goles en todos los encuentros del año y aún debe concretar una permanencia que tiene al alcance de la mano con un colchón de nueve puntos respecto a los puestos de descenso.

A la mala trayectoria del equipo coruñés se suma la situación de la plantilla: solo tiene un central puro disponible por las sanciones de Alberto Lopo y Alejandro Arribas, la portería ha quedado en manos del tercer guardameta tras las lesiones de Fabricio Agosto y el argentino Germán Lux, y el pasado domingo en el Sánchez Pizjuán acabaron ‘tocados’ Oriol Riera y Luis Alberto Romero.

Pendiente de los dos jugadores con pasado azulgrana, Víctor ha recuperado al argentino Fede Cartabia, que ha mejorado de las molestias en la espalda que le impidieron jugar en Sevilla después de haber sido titular en las dos anteriores jornadas.

Tras haber jugado con cinco defensas en Sevilla, el esquema del Deportivo es una incógnita y su técnico ha programado un entrenamiento para el mismo día del partido (en Riazor y a puerta cerrada) que definirá el once que presente ante el Barcelona.

Lo normal es que regrese al esquema de cuatro defensas, con Fernando Navarro o Álex Bergantiños en el centro de la zaga y el portugués Luis Carlos Correia, ‘Luisinho’, como lateral o interior en función de dónde juegue Navarro, mientras que en ataque las bajas dan opciones de titularidad a Rubén Gracia, ‘Cani’, Fede Cartabia y el uruguayo Jonathan Rodríguez.

Alineaciones probables

Deportivo: Manu; Juanfran, Álex Bergantiños, Sidnei, Navarro; Borges, Mosquera; Fede Cartabia, Fayçal Fajr, Luisinho; y Lucas Pérez.

Barcelona: Bravo; Alves, Bartra, Mascherano, Alba; Rakitic, Busquets, Iniesta; Messi, Suárez y Neymar.

Árbitro: De Burgos Bengoetxea (Comité Vasco)

Campo: Riazor.

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Puestos: Deportivo (13o. 38 puntos). Barcelona (1o. 76 puntos).

La clave: La reconstrucción de las líneas defensivas de Deportivo y Barcelona por las bajas que acumulan en el centro de la zaga.

El dato: El Barcelona no encadenaba tres derrotas seguidas en Liga desde 2003.

El tuit: Andrés Iniesta: “Dependemos de nosotros y confío más que nunca en que lo conseguiremos! Força Barça!”

El entorno: Nerviosismo en el barcelonismo por las derrotas en Liga y la eliminación en la Liga de Campeones y hambre de triunfos del deportivismo, que solo ha visto una victoria en 2016.

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EFE