El FC Barcelona presentará mañana el nuevo proyecto para la remodelación del Camp Nou, que debería ver la luz en febrero de 2021, después de que el 8 de marzo el jurado que debía elegir entre los aspirantes votase por unanimidad el estudio japonés Nillen Sekkei, asociado en Barcelona con Pascual y Ausió arquitectes.

A las 13:30 horas, la directiva azulgrana ha convocado a los medios para la presentación pública de la propuesta arquitectónica, que posteriormente quedará fijada en la sala París, para que la puedan visitar los socios y aficionados que lo deseen.

El modelo escogido pasará de ser una idea a concretarse ya en una propuesta arquitectónica con formas y volúmenes, y que finalmente será desvelado mañana, aunque la entidad azulgrana ya ha dado alguna pista en las imágenes que se recogen en la revista que bimensualmente envía a sus socios.

El pasado 5 de abril del 2014, el club convocó a los socios para un referéndum en el que se optaba por votar sí o no a un mega proyecto arquitectónico presupuestado en 600 millones de euros, en el que se englobaba la remodelación del Camp Nou, la construcción de un nuevo Palau Blaugrana y Miniestadi, así como la urbanización de los terrenos que rodean al estadio barcelonista.

El 72,3% de los socios que votaron lo hicieron favorablemente (27.161), lo que activó el proceso, que arrancó con un concurso internacional de arquitectura que congregó a 45 equipos, 26 para el Camp Nou y 19 para el Palau Braugrana.

Después de los procesos de selección, el 8 de marzo de este año el estudio japonés elegido, con más de 100 años de historia, se llevó el proyecto.

El jurado justificó la elección del estudio de arquitectura e ingeniería japonés porque su propuesta era “abierta, elegante, serena, intemporal, mediterránea y democrática”, y por contar con espacios “amplios y libres”.

El nuevo Camp Nou, que debería estar finalizado en febrero del 2021 (se iniciará la obra en mayo del 2017), tendrá una capacidad para 105.000 aficionados y sus tres anillos estarán completamente cubiertos.

La remodelación del Camp Nou, cuya obra arrancará sobre la actual estructura, es una de las cuatro actuaciones urbanísticas que forman en llamado ‘Espai Barça’, en el que también se integran las siguientes tres actuaciones: construcción de un nuevo Palau Blaugrana, el Campus Barça y el nuevo Miniestadi.

En los terrenos donde actualmente se asiente el Miniestadi, en la manzana contigua al Camp Nou, será donde se levantará el nuevo Palau Blaugrana, en el que además de la pista central, con capacidad para 12.000 aficionados, tendrá una pista anexa, una pista de hielo, la FCBEsola y un bulevar.

En los terrenos donde ahora mismo se levanta el Palau Blaugrana, la pista de hielo, oficinas y la tienda del club, además de la sala París, se construirá el Campus Barça, mientras que la edificación del nuevo Miniestadi (6.000 aficionados), en la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí, ya se ha puesto en marcha desde hace unas semanas.

Toda esta inversión, en un escenario de unas 35 hectáreas (19,4 en el noroeste de Barcelona y 16,2 en la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí), cuenta con un presupuesto de 600 millones de euros (420 cuesta el nuevo estadio), que el club prevé financiar de la siguiente forma: 200 millones a través de aportaciones del Barça con la caja adicional que generará el club, 200 por los derechos del nombre de estadio (‘Title Rights’) y 200 más a través de un crédito sindicado con los bancos.

No obstante, existe el compromiso por parte del club de no ponerse manos a la obra, si la deuda de la entidad no se estabiliza en los 200 millones de euros, y esta cifra estaba situada a 328 en la última asamblea de compromisario donde se votó el cierre del ejercicio anterior y las cuentas de esta temporada.

La deuda del club estaba cifrada en 430 millones en el 2010 y la junta de Sandro Rosell, que posteriormente dimitió, la bajó a 287 en el 2014, pero nuevamente ha vuelto a repuntar, hasta el punto de ser un obstáculo para la entidad de cara a invertir en fichajes, como ha pasado en el mercado de invierno, en el que el Barça no ha podido satisfacer las exigencias del entrenador, Luis Enrique Martínez. EFE